Oración fúnebre pronunciada el día 16 de febrero en la Iglesia de la Compañía de Jesús por el Sr. Dr. Federico González Suárez con motivo de las solemnes exequias que la Sociedad Republicana de Quito celebró para honrar la memoria del Sr. Dr. D. Leopoldo Freire. Arcediano de la Catedral de Quito.

Costumbre muy autorizada es la de principiar los discursos sagrados con un texto de las Divinas Escrituras, en el que se halle como compendiado todo cuanto pretende exponer el orador á la consideración de sus oyentes. Fiel yo á esta práctica, me puse á pensar sobre el texto sagrado, con que debía co...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: González Suárez, Federico
Tipo de recurso: libro
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1889
País:Ecuador
Institución:Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Repositorio:Repositorio Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.flacsoandes.edu.ec:10469/7787
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10469/7787
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:MUERTE
FALLECIMIENTO
FREIRE, LEOPOLDO
RELIGIÓN
DISCURSO
Descripción
Sumario:Costumbre muy autorizada es la de principiar los discursos sagrados con un texto de las Divinas Escrituras, en el que se halle como compendiado todo cuanto pretende exponer el orador á la consideración de sus oyentes. Fiel yo á esta práctica, me puse á pensar sobre el texto sagrado, con que debía comenzar este discurso, y os confiesoque, sin estudio ni esfuerzo alguno, antes de una manera fácil, obvia y espontánea, se ofreció á mi memoria la sentencia de nuestro adorable Redentor que acabáis de oírme repetir: El humilde será ensalzado, Qui se humiliat, exaltabitur; y, aun cuando hubiera querido elegir otro texto, no habría podido, atendidas las circunstancias que han motivado este solemne oficio fúnebre.