Nocturno a mi madre
¡Oh! juventud, marchita flor del alma, Que perfumas, aun muerta, mi memoria! Tú que a mi frente, como a erguida palma, Sueños trajiste de ventura y gloria; ¿Do tu ilusión está que aduerme y calma. Y nos oculta la tercera escoria? Dorada por tus pristinos fulgores, es la existencia manantial de amore...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | libro |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 1909 |
| País: | Ecuador |
| Institución: | Biblioteca Digital CCE |
| Repositorio: | Repositorio Biblioteca Digital CCE |
| Idioma: | esp |
| OAI Identifier: | oai:repositorio.casadelacultura.gob.ec:34000/314 |
| Acceso en línea: | http://repositorio.casadelacultura.gob.ec/handle/34000/314 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | ENSAYOS LITERARIOS POESÍA ECUATORIANA VERSOS |
| Sumario: | ¡Oh! juventud, marchita flor del alma, Que perfumas, aun muerta, mi memoria! Tú que a mi frente, como a erguida palma, Sueños trajiste de ventura y gloria; ¿Do tu ilusión está que aduerme y calma. Y nos oculta la tercera escoria? Dorada por tus pristinos fulgores, es la existencia manantial de amores. Quiero lanzar un grito de agonía que llene el mundo de dolor y espanto; y esparciendo selvática armonía, como rugido suene y como canto; Voz de esperanza al par y de ironía, que en risa estalle y desfallezca en llanto; y mi airado clamor, que al cielo asombre, repercuta en el pecho de todo hombre. |
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