Importancia de la movilización temprana en la unidad de cuidados intensivos

La Movilización Temprana es la implementación de actividad física dentro de los primeros dos o cinco días del inicio de una enfermedad critica, que constituye en ejercicios pasivos, activos y asistidos, principalmente para los pacientes que se encuentran en la unidad de cuidados intensivos, estas ac...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Plasencia Santafe, Lidia Amparo
Tipo de recurso: tesis de maestría
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2023
País:Ecuador
Institución:Universidad Regional Autónoma de los Andes
Repositorio:Repositorio Universidad Regional Autónoma de los Andes
Idioma:español
OAI Identifier:oai:dspace.uniandes.edu.ec:123456789/17258
Acceso en línea:https://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/17258
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:MOVILIDAD TEMPRANA
PACIENTES ADULTOS
CUIDADOS INTENSIVOS
DEBILIDAD MUSCULAR
ESTANCIA PROLONGADA
Descripción
Sumario:La Movilización Temprana es la implementación de actividad física dentro de los primeros dos o cinco días del inicio de una enfermedad critica, que constituye en ejercicios pasivos, activos y asistidos, principalmente para los pacientes que se encuentran en la unidad de cuidados intensivos, estas actividades mejoran la fuerza muscular, el nivel de independencia funcional del paciente, prevención de trombosis venosa profunda, de úlceras por presión, disminuye las neumonías asociadas, y mejora el éxito del destete ventilatorio. La disfunción muscular es común en los pacientes internados en la Unidad de Cuidados Intensivos, su origen es multifactorial, con resultados devastadores para una gran proporción de sobrevivientes, numerosos estudios han demostrado que la debilidad adquirida en UCI se asocia a mayor duración de la Ventilación Mecánica y el proceso de destete, estadía e internación total más prolongadas y un pobre estado funcional al momento del alta hospitalaria. También han establecido diferentes factores de riesgo para su desarrollo. Particularmente en el paciente ventilado, la sedación profunda, la inmovilidad y el reposo prolongado en cama juegan un papel primordial en el desarrollo de este síndrome (1).