El negro ecuatoriano.

Antón, un negro, sembró en el Ecuador, las primeras semillas de independencia. Alonso fundó en la costa esmeraldeña un sultanato negro. Un indio valía un peso... un negro dos. Pero atención, los negros no son negros, son ecuatorianos. En aquella otra larga era de deshonestidad, las potencias imperia...

ver descrição completa

Detalhes bibliográficos
Autor: Estupiñán Bass, Nelson
Tipo de documento: artigo
Estado:Versão publicada
Data de publicação:1991
País:Ecuador
Recursos:Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Repositório:Repositorio Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Idioma:espanhol
OAI Identifier:oai:repositorio.flacsoandes.edu.ec:10469/15416
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/10469/15416
Access Level:Acceso aberto
Palavra-chave:COMUNICACIÓN
AFROECUATORIANOS
ECUADOR
ESCLAVITUD
EUROPA
AFRODESCENDIENTES
Descrição
Resumo:Antón, un negro, sembró en el Ecuador, las primeras semillas de independencia. Alonso fundó en la costa esmeraldeña un sultanato negro. Un indio valía un peso... un negro dos. Pero atención, los negros no son negros, son ecuatorianos. En aquella otra larga era de deshonestidad, las potencias imperiales de mar y tierra se confabularon para el venal tráfico negro hacia América. Inglaterra, Portugal, Francia, Holanda y España eran, en aquellos tiempos, en el Continente Negro, cinco abominables nombres. Bucaneros de aquellas banderas, empresarios de la tan rentable desvergüenza, obtuvieron, previo pago a las coronas española y portuguesa, sendas patentes para ensuciar con su navegación los mares recién incorporados.