Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños : ¿eclipse en el atardecer neoliberal o nuevo amanecer para la integración regional?

Finalizando el año Bicentenario de las Independencias de la mayoría de las naciones suramericanas, se celebró los pasados 2 y 3 de Diciembre de 2011 la I Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos, reuniendo a 34 países para revivir el sueño de Bolívar en Caracas, la capital de su patria ori...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Cerezal, Manuel
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2012
País:Ecuador
Institución:Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Repositorio:Repositorio Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.flacsoandes.edu.ec:10469/3728
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10469/3728
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:INTEGRACIÓN REGIONAL
NEOLIBERALISMO
GLOBALIZACIÓN
LIBRE COMERCIO
AMÉRICA LATINA
ÉL CARIBE
NAL INTEGRATION
NEOLIBERALISM
GLOBALIZATION
FREE TRADE
LATIN AMERICA
Descripción
Sumario:Finalizando el año Bicentenario de las Independencias de la mayoría de las naciones suramericanas, se celebró los pasados 2 y 3 de Diciembre de 2011 la I Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos, reuniendo a 34 países para revivir el sueño de Bolívar en Caracas, la capital de su patria originaria. En una suerte de desafío al tiempo, el anfitrión Hugo Chávez imprimió un renovado dinamismo a la Cumbre, entrelazando simbólicamente el peso histórico de sus referencias al legado de los próceres de América con la inédita confluencia de la más colorida gama de ideologías e intereses que caracteriza al continente. Desde la aparente cercanía de Colombia y Venezuela hasta el ímpetu libertario de Bolivia y Ecuador, pasando bajo el ojo paciente y complaciente de Brasil, la disciplinada afirmativa de Chile y las inesperadas referencias a Bolívar del propio presidente Calderón -anfitrión de la anunciadora Cumbre de la Unidad del 2010-, todas las actitudes obraron en el sentido de sellar el matrimonio de intereses entre el Grupo de Río y la Cumbre de América Latina y el Caribe (C.A.L.C.) en esta nueva edificación de la integración Latinoamericana.