Nueva Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas

Una de las perversidades de la política moderna es presentarnos asuntos de definición política como temas de carácter técnico, eso ha pasado generalmente con la política económica y en la discusión de algunos temas, que si bien se apoyan en desarrollos técnicos tienen objetivos políticos. No tiene s...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Hernández, Virgilio
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2009
País:Ecuador
Institución:Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Repositorio:Repositorio Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.flacsoandes.edu.ec:10469/4670
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10469/4670
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:LEY ORGÁNICA ELECTORAL
ORGANIZACIONES POLÍTICAS
JUSTICIA
PARTICIPACIÓN CIUDADANA
SISTEMA ELECTORAL
PARTIDOS POLÍTICOS
ASAMBLEA NACIONAL
CONSTITUCIÓN
SOBERANÍA
DISTRITO ELECTORAL
VOTACIÓN
LISTAS
ELECCIONES
ORGANIC LAW ON ELECTIONS
POLITICAL ORGANIZATIONS
JUSTICE
CITIZEN PARTICIPATION
ELECTORAL SYSTEM
POLITICAL PARTIES
NATIONAL ASSEMBLY
CONSTITUTION
SOVEREIGNTY
WARD
VOTE
LISTS
ELECTIONS
ECUADOR
Descripción
Sumario:Una de las perversidades de la política moderna es presentarnos asuntos de definición política como temas de carácter técnico, eso ha pasado generalmente con la política económica y en la discusión de algunos temas, que si bien se apoyan en desarrollos técnicos tienen objetivos políticos. No tiene sentido describir la nueva Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas, Código de la Democracia, sin establecer los objetivos que para el sistema político ecuatoriano están inmersos en la nueva Constitución 2008. Entre ellos: Generar mecanismos de corresponsabilidad política entre las funciones ejecutiva y legislativa, introduciendo frenos y contrapesos en el proceso decisional. En la nueva ley, se prevé la conformación de Los Consejos Regionales y los Concejos Distritales Metropolitanos Autónomos integrados en forma proporcional a la población urbana y rural. No existe una fórmula que refleje exactamente todas las voluntades expresadas por los electores como un espejo, por ello, la fórmula también es un mecanismo de agregación de preferencias.