Globalización, neoliberalismo y derecho a la información

Para que la gente pueda opinar, optar, elegir, votar, convivir en democracia, debe estar informada, conocer lo más plenamente posible las opciones' por una parte, y por otra parte debe poder expresarse, disentir, comunicarse, compartir... formar opinión. La libertad de pensamiento, de expresión...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Iturraspe, Francisco
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1996
País:Ecuador
Institución:Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Repositorio:Repositorio Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.flacsoandes.edu.ec:10469/12931
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10469/12931
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:LEGISLACIÓN
SISTEMA POLÍTICO
NEOLIBERALISMO
COMUNICACIÓN
ESTADO
MERCADO
SOCIEDAD CIVIL
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Descripción
Sumario:Para que la gente pueda opinar, optar, elegir, votar, convivir en democracia, debe estar informada, conocer lo más plenamente posible las opciones' por una parte, y por otra parte debe poder expresarse, disentir, comunicarse, compartir... formar opinión. La libertad de pensamiento, de expresión, los derechos a informar y ser informado y el derecho a la comunicación, son parte de un todo indisoluble que es el fruto de un largo proceso histórico, obviamente aún inconcluso, más bien en plena gestación entre nosotros. Son derechos personales individuales, "civiles", pero se han convertido también en colectivos, no solamente en derechos políticos (frente al Estado), sino en la base de las sociedades abiertas, democráticas. A la vez, la estructura de los medios que informan debe ser también democrática, porque de lo contrario, todo el esquema carece de sentido. En la sociedad de la información, las comunicaciones son el producto comercial más importante' y los productores de esta mercancía quienes trabajan en los medios, deben estar sujetos a unas reglas también democráticas: las que aseguren sus derechos humanos y, dentro de ellos, la libertad sindical de los trabajadores y sus organizaciones.