La concepción artificial, la filiación, la patria potestad y el derecho de identidad

En los países desarrollados se ha llegado a admitir la existencia de una especie de derecho al hijo, como un medio de satisfacer una necesidad que de alguna manera se encuentra inducida por el desarrollo de las propias técnicas de procreación asistida o quizás por la necesidad innata del ser humano...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Escobar Calderón, Nelson Cristóbal
Tipo de recurso: tesis de maestría
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2012
País:Ecuador
Institución:Universidad Regional Autónoma de los Andes
Repositorio:Repositorio Universidad Regional Autónoma de los Andes
Idioma:español
OAI Identifier:oai:dspace.uniandes.edu.ec:123456789/4796
Acceso en línea:http://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/4796
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Concepción Artificial
Filiación
Patria Potestad
Derecho de Identidad
Descripción
Sumario:En los países desarrollados se ha llegado a admitir la existencia de una especie de derecho al hijo, como un medio de satisfacer una necesidad que de alguna manera se encuentra inducida por el desarrollo de las propias técnicas de procreación asistida o quizás por la necesidad innata del ser humano de perpetuarse. En esto se suele mirar más hacia la satisfacción de los deseos e intereses de los adultos llámense padres, donantes, científicos que hacia el desprotegido ser que nada puede hacer para defender su vida. Bustamante Alsina pone de relieve lo que denomina ensañamiento procreativo, que resulta del afán posesivo de pretender tener un derecho al hijo y la consecuente búsqueda neurótica del nacimiento a cualquier costo, lo cual persigue la satisfacción de un deseo personal, olvidando de tal manera que el procrear no es un derecho del ser humano sino un don de la naturaleza, así como que el hijo tiene el derecho natural a nacer con dignidad. Si fuera cierto que las personas tuvieran un derecho para exigir un hijo, siguiendo esa misma pauta, cualquier persona así podría exigir que se le proporcione felicidad, o salud, porque tiene derecho a ser feliz, como también a una buena salud; lo cual, como es natural, no se le puede proporcionar, sino, a lo más, se le debe otorgar.