El concepto de existencia continua en el Tratado de Naturaleza Humana de David Hume.

En el Tratado de Naturaleza Humana, Sección II, Parte IV, David Hume se pregunta por qué atribuimos existencia continua a los objetos y por qué asumimos que existen indiferente de nuestra mente y percepción. La respuesta de Hume constituye un doble desafío: un reto para el realismo, que sostiene que...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Ahumada Cristi, Miguel Antonio
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2019
País:Costa Rica
Institución:Universidad de Costa Rica
Repositorio:Portal de Revistas UCR
Idioma:español
OAI Identifier:oai:portal.ucr.ac.cr:article/32206
Acceso en línea:https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/filosofia/article/view/32206
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Hume
Existencia continua
Mente
Percepción
Descripción
Sumario:En el Tratado de Naturaleza Humana, Sección II, Parte IV, David Hume se pregunta por qué atribuimos existencia continua a los objetos y por qué asumimos que existen indiferente de nuestra mente y percepción. La respuesta de Hume constituye un doble desafío: un reto para el realismo, que sostiene que los objetos son físicos e independientes de nuestra existencia y percepción; también un desafío para quienes suponen que los cuerpos sí dependen de nuestras impresiones, a partir de las cuales les otorgamos el carácter de idea. En este artículo retratamos y reflexionamos –apoyados de ejemplos prácticos– la respuesta que Hume da a ambas perspectivas, esto es, que ninguna consigue asegurar inapelablemente la existencia incesable de los cuerpos; yendo más lejos, ni siquiera garantizar de manera fehaciente que realmente existen.