Para que un bebé llegue a ser un ser humano: hipótesis sobre el proceso originario

Un bebé pasa nueve meses en el vientre de la madre, a salvo, protegido del mundo externo, como para elaborar mejor la propia metamorfosis de pequeño embrión marino a mamífero terrestre, pasando por todas las etapas de la filogénesis. Durante estos nueve meses se construye un cuerpo, que lleva, se pu...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Ramírez Lévine, Annie, López Caicedo, Luis Bernardo
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1997
País:Colombia
Institución:Universidad Nacional de Colombia
Repositorio:Repositorio UN
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.unal.edu.co:unal/29881
Acceso en línea:https://repositorio.unal.edu.co/handle/unal/29881
http://bdigital.unal.edu.co/19955/
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:relación madre hijo
evolución
desarrollo
primera infancia
Descripción
Sumario:Un bebé pasa nueve meses en el vientre de la madre, a salvo, protegido del mundo externo, como para elaborar mejor la propia metamorfosis de pequeño embrión marino a mamífero terrestre, pasando por todas las etapas de la filogénesis. Durante estos nueve meses se construye un cuerpo, que lleva, se puede decir, la señal o la huella de una historia antigua (las diversas partes del cerebro son testimonio de esto). Cada vez más él se impregna de las huellas dejadas por las emociones de la madre. Esta transmisión entre el pensamiento de la madre y el cuerpo del niño es realmente una cosa asombrosa, como si el niño reprodujera un sistema de comunicación que debe existir en la naturaleza y en el cual los mensajes pasan, sin lenguaje, de cuerpo a cuerpo, de materia a materia. Esto es lo que se llamará la comunicación de inconsciente a inconsciente. Cuando está próximo al nacimiento, el niño es portador de este dispositivo biológico perfectamente adaptado a una vida arcaica animal e instintual que deberá perder u olvidar para aprender a convertirse en un pequeño humano.