Corrupción, pobreza y democracia
Se dice que la pobreza origina la corrupción. Es claro que el afán de poseer dinero, (cuanto más, mejor), explica alguna forma de apropiación de bienes públicos. Pero no es valedera la consideración, porque cuando la nación colombiana era mucho más pobre, se respetaban tales bienes. Era una tradició...
| Autor: | |
|---|---|
| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión aceptada para publicación |
| Fecha de publicación: | 2011 |
| País: | Colombia |
| Institución: | Universidad Autónoma de Bucaramanga - UNAB |
| Repositorio: | Repositorio UNAB |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:repository.unab.edu.co:20.500.12749/10984 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/20.500.12749/10984 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Corrupción Pobreza Democracia Corruption Poverty Democracy Derecho Legislación |
| Sumario: | Se dice que la pobreza origina la corrupción. Es claro que el afán de poseer dinero, (cuanto más, mejor), explica alguna forma de apropiación de bienes públicos. Pero no es valedera la consideración, porque cuando la nación colombiana era mucho más pobre, se respetaban tales bienes. Era una tradición honrosa aquella de que el servicio público empobrecía. Predominaba el espíritu de servicio en los funcionarios. No tuvimos altos empleados negociantes, y la forma democrática de gobernar, a pesar del fraude electoral, predominaba porque la honradez era la característica de quienes ejercían la autoridad. Quien defraudaba o entregaba malas cuentas debía exiliarse, porque la sanción social era de franco repudio, y no se hacía esperar en el ámbito en que se obraba. Esta tierra de Santander destacaba por la honradez de todas sus gentes. |
|---|