Nariz traumática en personas mayores de 15 años

RESUMEN: Entre septiembre de 1986 y agosto de 1987 se estudiaron en forma prospectiva 40 pacientes mayores de 15 años, con diagnóstico de NARIZ TRAUMATICA. El objetivo principal del estudio era comparar la frecuencia de las alteraciones anatómicas, fisiológicas y clínicas en el preoperatorio y el po...

ver descrição completa

Detalhes bibliográficos
Autores: Álvarez Gaviria, William, Bowie, Wardel, Vélez, Gabriel J.
Tipo de documento: artigo
Estado:Versão publicada
Data de publicação:1990
País:Colombia
Recursos:Universidad de Antioquia
Repositório:Repositorio UdeA
Idioma:espanhol
OAI Identifier:oai:bibliotecadigital.udea.edu.co:10495/21214
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/10495/21214
https://revistas.udea.edu.co/index.php/iatreia/article/view/3412
Access Level:Acceso aberto
Palavra-chave:Nariz
Nose
Heridas y Lesiones
Wounds and Injuries
Rinoplastia
Rhinoplasty
Rinomanometría
Rhinomanometry
Descrição
Resumo:RESUMEN: Entre septiembre de 1986 y agosto de 1987 se estudiaron en forma prospectiva 40 pacientes mayores de 15 años, con diagnóstico de NARIZ TRAUMATICA. El objetivo principal del estudio era comparar la frecuencia de las alteraciones anatómicas, fisiológicas y clínicas en el preoperatorio y el posoperatorio. Se encontró un número similar de pacientes de ambos sexos; hubo predominio de personas entre 15 y 29 años; la forma más frecuente de la nariz fue la mesorrina (57.5%). La alteración anatómica más común fue la desviación septal (100%). En 13 pacientes (32.5%) estaba atrofiado el tercio medio de la cara. Solamente 11 (27.5%) reportaron antecedentes de traumatismo nasal. En el posoperatorio se presentó mejoría subjetiva de la obstrucción nasal en 36 pacientes (90.0%), a pesar de que la rinomanometría sólo evidenció mejoría en 20 (50.0%) y de que la desviación septal persistió en 12 (30.0%). Se concluye que el diagnóstico de nariz traumática y los resultados de su tratamiento son difíciles de evaluar objetivamente, aún con el uso del rinomanómetro. Se postula que toda desviación septal y/o laterorrinia obedece a un traumatismo nasal, muchas veces inadvertido, excepto los casos que corresponden a enfermedades congénitas claramente definidas, neoformaciones o infecciones.