El cuerpo: un saber pedagógico pendiente

Se aborda el cuerpo desde el saber construido por la pedagogía, descentrando el lenguaje como única mediación, considerando el micro y el macro entorno, la articulación de la práctica educativa con otras prácticas y saberes y la forma como estos se insertan en la vida social. Se encuentra que los pr...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Noreña Noreña, Néstor Mario, Ayala Rengifo, Martha Leonor, Sanabria Tovar, Manuel
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2015
País:Colombia
Institución:Universidad Francisco de Paula Santander
Repositorio:Repositorio Digital UFPS
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.ufps.edu.co:ufps/6465
Acceso en línea:https://repositorio.ufps.edu.co/handle/ufps/6465
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Pedagogía
saber pedagógico
cuerpo
corporeidad
corporalidad
Territorialidad
Descripción
Sumario:Se aborda el cuerpo desde el saber construido por la pedagogía, descentrando el lenguaje como única mediación, considerando el micro y el macro entorno, la articulación de la práctica educativa con otras prácticas y saberes y la forma como estos se insertan en la vida social. Se encuentra que los procesos de subjetivación y de resistencia se constituyen en ejercicios de poder, que hacen visibles la diversidad de tensiones entre lo institucional y los sujetos escolares, configurando violencias simbólicas por vía de la representación (Bourdieu & Passeron, 1979). Por consiguiente, asumir la corporalidad constituye un intento por rescatar su dimensión simbólica, que deja de lado aquellas dimensiones que aluden al cuerpo como Leib en tanto su dimensión subjetiva, existencial y relacional. A estas alude el concepto de corporeidad. Ponty (1985) afirma que la corporalidad es la condición material de posibilidad de la corporeidad. Estas son dos aspectos diferentes pero interrelacionados recíprocamente por la condición de seres encarnados, lo que permite entender con Cabra y Escobar (2014) que “el cuerpo del docente se ocupa de vigilar y explicar, mientras que el cuerpo de las y los estudiantes se ocupa de escuchar, copiar y seguir al maestro” (p. 147).