Los Liderazgos Estudiantiles del Externado Nacional Camilo Torres – Experiencias Significativas

Kant creía que la educación debía enseñar a los hombres a gobernarse a sí mismos para “someter las pasiones calientes y las debilidades emocionales a la razón civilizada” (Kant, 1803, pág. 58) y como una poderosa forma de educación moral e intelectual se establece la escuela. Kant, Santo Tomás de Aq...

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Detalhes bibliográficos
Autores: Marín Aya, Luz Emilse, González Jaramillo, Josué, Vidal Jara, Gloria, Arias, Guillermo Andrés
Formato: tesis de maestría
Estado:Versión aceptada para publicación
Fecha de publicación:2016
País:Colombia
Recursos:Universidad Santo Tomás
Repositorio:Repositorio Institucional USTA
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repository.usta.edu.co:11634/4340
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/11634/4340
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Educación
Investigación
Pedagogía
Liderazgo estudiantil
Descrição
Resumo:Kant creía que la educación debía enseñar a los hombres a gobernarse a sí mismos para “someter las pasiones calientes y las debilidades emocionales a la razón civilizada” (Kant, 1803, pág. 58) y como una poderosa forma de educación moral e intelectual se establece la escuela. Kant, Santo Tomás de Aquino, María Montessori, entre otros, llaman a reconocer la escuela donde se trata menos de reprimir algo que sucede interiormente y más de dar forma a ese interior, brindarle herramientas a niños y adolescentes para que trabajen para conocerse y re-conocerse, más que para la domesticación de sus propias pasiones (como se ha establecido en la mayoría de los sistemas educativos), para la autonomía del mismo ser humano, alcanzando la propia conciencia crítica de ser, estar y actuar en un contexto determinado. Santo Tomás de Aquino define, en su construcción de la escuela y el ser humano desde la Suma Teológica y otros muchos textos, el ser virtuoso como la “capacidad personal de regir la propia acción: sentir, comprender, obrar, hacer comunicar”(Polanía, 2015). De la misma manera, Montessori desde sus principios básicos (la mente absorbente de los niños, los periodos sensibles, el ambiente preparado y el papel del adulto), establece su propuesta educativa desde la habilidad o habilidades de “darle al niño la posibilidad de despertar su espíritu y después proporcionarle los medios que correspondan a éste despertar. No es un método pedagógico, es el descubrimiento del hombre.”(Dussel, 2008).