Regulación de la homeostasis tisular en endometriós de mujeres con sindrome de ovarió políquistico

Los esteroides ováricos, principalmente 173-estradiol (E2) y progesterona (P4), ejercen. acciones regulatorias sobre el endometrio asociadas a cambios morfológicos, con una ciclicidad mensual. Esto permite clasificar al endometrio en endometrio de fase proliferativa o secretora, cada una de estas fa...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Bacallao-Fernández, Ketty
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2007
País:Chile
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.anid.cl:10533/175895
Acceso en línea:http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/cl/
https://hdl.handle.net/10533/175895
Access Level:acceso abierto
Descripción
Sumario:Los esteroides ováricos, principalmente 173-estradiol (E2) y progesterona (P4), ejercen. acciones regulatorias sobre el endometrio asociadas a cambios morfológicos, con una ciclicidad mensual. Esto permite clasificar al endometrio en endometrio de fase proliferativa o secretora, cada una de estas fases con características propias. En los últimos años se le ha dado especial importancia al hecho de que las concentraciones tisulares de los esteroides en los tejidos sensibles a ellos, no se relacionan directamente con las concentraciones hormonales en la sangre. Se ha planteado que los tejidos sensibles a esteroides podrían regular in-situ las concentraciones de éstos. De este modo, en patologías como el síndrome de ovario poliquístico (SOP), que se caracteriza por alteraciones endocrino-metabólicas importantes, podemos esperar que los endometrios de estas pacientes posean un metabolismo esteroidal diferente al de los endometrios controles. El SOP es un desorden frecuente que afecta del 5 al 10 % de las mujeres en edad reproductiva. Se ha establecido que se debe considerar paciente SOP a una mujer si cumple con al menos dos de los siguientes criterios: i) Oligo o anovulación; ii) Signos clínicos o bioquímicos de hiperandrogenismo; iii) Ovarios poliquísticos a la ultrasonografía. Además, se deben excluir otras patologías como hiperplasia adrenal congénita, tumores secretores de andrógenos y síndrome de Cushing's. Existen evidencias de que el SOP constituye un factor de riesgo para hiperpiasia endometrial (HE) y carcinoma endometrial (CE). El riesgo de HE para pacientes SOP se relacionaría de manera importante a la acción mitogénica de E 2 no compensada por P4 en los ciclos anovulatorios. Además, la asociación entre SOP y CE ha sido sugerida por más de 50 años. En efecto, el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología (2002) destacó que la anovulación crónica, la obesidad, la hiperinsulinemia y una disminución en la concentración de SHBG (globulina ligante de hormonas sexuales plasmática), características que se observan en pacientes SOP, constituyen factores de riesgo para CE. En consecuencia, los objetivos de esta tesis fueron establecer si en endometrios SOP se modifica el metabolismo de hormonas esteroidales y la expresión y actividad de proteínas reguladoras de la homeostasis tisular. Así mismo, evaluar in-vitro si las condiciones hiperestrogénica (E 2), hiperand rogén ica (testosterona-T- o androstenediona-A4-) y/o hiperinsulínica, contribuyen a modificar el metabolismo esteroidal, así como, la expresión y activación de moléculas que participan significativamente en vías de señalización relacionadas con proliferación y apoptosis. Materiales y Métodos: Para llevar a cabo el estudio se utilizaron 23 endometrios de mujeres con fertilidad probada en fase proliferativa del ciclo menstrual (ENp), 28 endometrios de pacientes SOP sin y con hiperplasia endometnal (ESOP, n=18; y ESOPH, n10, respectivamente), y de mujeres con hiperpiasia endometrial (HE, n=10). En el estudio ex-vivo, fueron evaluadas las actividades de las enzimas del metabolismo esteroidal Sulfatasa, Sulfotransferasa (EST) y 173-hidroxiesteroide deshidrogenasa 1(7-HSD) tipo 2; los niveles de mRNA y/o proteína por técnicas de RT-PCR, inmunohistoquímica (IHQ) y/o western blot (WB) de las enzimas del metabolismo esteroidal ya mencionadas, además de las de P450-aromatasa y 5a-reductasa. Adicionalmente, se determinó el nivel génico y proteico de la proteína SHBG que podría regular la actividad de los esteroides in-situ; y las concentraciones de esteroides intracelulares por radioinmunoensayo (RIA) (E 2 , P4 , A4 , T); la forma fosforilada del receptor de estrógenos en Ser 118 (pREa-Serl 18); los co-reguladores de receptores esteroidales ARA70 y NCoR y -catenina; las proteínas Smad2, Smad3, Smad4 y sus formas fosforiladas; ciclina Dl, E y el inhibidor de ciclina p27. Se determinó, además, el grado de proliferación por IHQ para Ki67 e histona H3 fosforilada en Ser 10 (pH3) y apoptosis por TUNEL e IHQ de Caspasa-3. En los estudios in-vitro se investigó la acción de insulina, E2 y A4 adicionados al medio de cultivo de endometrios controles sobre los niveles de las formas fosforiladas de las proteínas Smad2 y 3 (pSmad2 y pSmad3). Además, se determinó el efecto de la T adicionada al medio de cultivo de explantes endometriales normales de fase proliferativa y secretora, sobre la producción de E2 y de dihidrotestosterona (DHT). Se realizó el mismo estudio para células estromales y epiteliales cultivadas aisladamente. Los resultados obtenidos in-vitro para la P450-aromatasa muestran que existe un aumento de E2 al adicionar andrógenos al sistema de cultivo de células endometriales. No obstante, no se encontró mRNA ni proteína para P450-aromatasa en los grupos de endometrios analizados ex-vivo. Lo anteriormente expuesto nos permite plantear que la aromatización de andrógenos a estrógenos no sería un mecanismo importante para la producción in-situ de estrógenos en los endometrios controles y de pacientes SOP analizados en este estudio. Se observó la presencia de mRNA y de la actividad de sulfatasa y en menor grado, la de EST en los endometrios humanos de todos los grupos analizados. Los niveles de mRNA para las enzimas sulfatasa y EST en ESOP, respecto a ENp, fueron resultados concordantes con la menor relación entre las actividades Sulfatasa y EST obtenida en los endometrios ESOP y ESOPH respecto al control. Lo anteriormente expuesto podría relacionarse con una menor tendencia a la formación de las formas libres de estos esteroides respecto a las formas sulfatadas; esto contrasta con la menor actividad 17-HSD tipo 2 encontrada en los ESOP. Lo anterior indicaría que los ESOP tendrían una menor tendencia a la formación de estrona (E1 ) utilizando E2 como sustrato. Por otra parte, la enzima 5a-reductasa tipo 1 fue detectada en ENp, lo que en conjunto con los resultados obtenidos in-vitro, sugieren que el endometrio humano posee una alta capacidad de transformación de T en DHT. Adicionalmente, el aumento progresivo encontrado en los niveles de esta enzima en epitelio glandular desde ENp hasta ESOPH, nos inducen fuertemente a plantear que la formación de DHT a partir de T en el epitelio endometrial podría desempeñar un papel importante en el desarrollo de hiperplasia endometrial que se da en algunas pacientes con SOP. Por otro lado, la disminución en los niveles de la enzima 5a-reductasa en el estroma de ESOP, ESOPH y HE respecto a ENp, sugiere que la DHT podría tener acciones diferentes en las células estromales respecto a las epiteliales. Es importante destacar que el presente trabajo constituye el primero en describir alteraciones en las enzimas del metabolismo esteroidal en endometrios de mujeres con SOP.