Representaciónes sociales acerca de la alfabetización en escritura académica: el caso de historia
El ingreso de los estudiantes a la Universidad implica una serie de nuevas exigencias, de las cuales dependerá el éxito o el fracaso de la formación de pregrado. Una de ellas está relacionada con la aplicación de estrategias para la comprensión, interpretación y producción del nuevo conocimiento, pr...
| Autor: | |
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| Formato: | tesis de maestría |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2013 |
| País: | Chile |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:repositorio.anid.cl:10533/181724 |
| Acesso em linha: | http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/cl/ https://hdl.handle.net/10533/181724 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Resumo: | El ingreso de los estudiantes a la Universidad implica una serie de nuevas exigencias, de las cuales dependerá el éxito o el fracaso de la formación de pregrado. Una de ellas está relacionada con la aplicación de estrategias para la comprensión, interpretación y producción del nuevo conocimiento, propias de las comunidades disciplinares en que el sujeto ha de insertarse. En esta inserción, la alfabetización académica, entendida como el conjunto de nociones y estrategias que posibilitan el análisis y la producción de textos que favorecen el aprendizaje (Carlino, 2003), juega un rol fundamental. Si consideramos que los sujetos al ingresar a las universidades ya han sido alfabetizados, es decir, ya han aprendido a leer y escribir, en este nivel superior de educación deben aprender a resignificar la lectura y la escritura, por cuanto estas han de transformarse en el sustrato del propio proceso de aprendizaje, y a su vez, en una forma de apropiarse y compartir el conocimiento disciplinar. Desde esta perspectiva, entendemos que la alfabetización académica no es una competencia estática, lograda y aprendida en la educación básica y media, sino que es un estado, un proceso en el que deben actuar, a través de la enseñanza, las instituciones de educación superior. En este contexto, es evidente que tanto la escritura como la lectura son prácticas que están socialmente situadas y, por tanto, deben desarrollarse en este nuevo espacio de aprendizaje. La alfabetización académica en escritura es concebida como una herramienta con un alto potencial epistémico, que permite el desarrollo, la revisión y la transformación del propio saber. Bazerman (1988) destaca el poder epistémico de la escritura, señalando que mediante el discurso creado los sujetos constantemente reconstruyen y elaboran su conocimiento de mundo. En este sentido, escribir en la universidad implica la activación de una serie de estrategias que posibilitarán la construcción y la creación de ese nuevo conocimiento. En el ámbito de la producción, Hernández (2009) señala que la apropiación de la alfabetización en escritura permite construir y deconstruir, defender o cuestionar ideas, procesos que se consideran esenciales en la formación universitaria de pregrado. De este modo, y valiéndose de la escritura, los estudiantes reconstruyen sus conocimientos, reflexionan sobre él y lo confrontan con sus conocimientos previos y experiencias. Estas ideas se sustentan en el modelo de ‘transformar el conocimiento’ de Bereiter y Scardamalia (1987), quienes señalan que los escritores expertos son capaces, además de recuperar el contenido pertinente para la generación de un texto, de integrarlo para elaborar uno nuevo. En este sentido, es importante, también, el desarrollo de las habilidades argumentativas y de pensamiento crítico, puesto que ambas entran en acción cuando se debe relacionar y articular el saber que es ajeno con el saber propio construido. Al respecto, Dolz (1993:68) señala que: “la argumentación puede asimilarse a una especie de diálogo con el pensamiento del otro para transformar sus opiniones”. Si consideramos que dentro de las comunidades discursivas se produce conocimiento, una de las formas de validarlo es a través del despliegue argumentativo que permite a los sujetos convencer a otros de una nueva propuesta. Por consiguiente, el proceso de alfabetización académica en escritura precisa habilidades argumentativas, pues se aspira a la formación de profesionales capaces de actuar sobre el conocimiento, generando la reestructuración de sus esquemas de pensamiento, determinado por las disciplinas. |
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