Un análisis retrospectivo del manejo de la pandemia de Covid-19 en Guayaquil y Quito, Ecuador

Las especies virales de la familia Coronaviridae presentan transmisión zoonótica y causan infecciones respiratorias y gastrointestinales en aves y mamíferos. En esta familia existen tres especies que han podido infectar diversas poblaciones humanas: SARS-CoV-1, MERS-CoV y SARS-CoV-2. Este último vir...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Ramos Sarmiento, Daniel, Paredes-Nunez, Darwin
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2022
País:Brasil
Institución:Universidade de São Paulo (USP)
Repositorio:Revista de Direito Sanitário (Online)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:revistas.usp.br:article/174369
Acceso en línea:https://www.revistas.usp.br/rdisan/article/view/174369
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Covid-19
Ecuador
Guayaquil
Quito
SARS-CoV-2
Equador
Descripción
Sumario:Las especies virales de la familia Coronaviridae presentan transmisión zoonótica y causan infecciones respiratorias y gastrointestinales en aves y mamíferos. En esta familia existen tres especies que han podido infectar diversas poblaciones humanas: SARS-CoV-1, MERS-CoV y SARS-CoV-2. Este último virus es el agente causal de la enfermedad denominada Covid-19, declarada por la Organización Mundial de la Salud como pandemia debido a su forma de transmisión, periodo de latencia y reportes en todo el mundo. En Ecuador, el primer caso de Covid-19 fue diagnosticado el 28 de febrero de 2020 y las medidas sanitarias fueron focalizadas en la suspensión de eventos masivos de forma local. Varios días después, el aislamiento empezó con el decreto del Estado de Emergencia Sanitaria en el que el gobierno central y el municipio de Quito innovaron en medidas de contingencia y prevención. Acto seguido, la imposición de cuarentena y toque de queda nacional inició con la declaración del Estado de Excepción, pero el municipio de Guayaquil no pudo manejar la contumacia ciudadana. Producto de ello, Guayaquil reportó un crecimiento exorbitante de defunciones en hospitales, viviendas y calles de la urbe. Por otra parte, el modelo de gestión establecido en Quito minimizó el impacto de la nueva enfermedad.