La vulgarización científica en México: “la leyenda ó novelita” de José Joaquín Arriaga (1831-1896)

En las últimas décadas del siglo XIX la educación fue preocupación central en la sociedad mexicana, cuando se intentó reestructurar su base con el propósito de la enseñanza de las ciencias, considerado el motor de las principales transformaciones que el país necesitaba, como en la industria y la sal...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Fonseca, Maria Rachel de Gomensoro Fróes da
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2018
País:Brasil
Institución:Fundação Oswaldo Cruz (FIOCRUZ)
Repositorio:Repositório Institucional da FIOCRUZ (ARCA)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:arca.fiocruz.br:icict/31190
Acceso en línea:https://arca.fiocruz.br/handle/icict/31190
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:History of science
Science popularizarion
José Joaquín Arriaga
Historia de las ciencias
Divulgación científica
Jornais como Assunto/história
Materiais Educativos e de Divulgação
História do Século XIX
México
Descripción
Sumario:En las últimas décadas del siglo XIX la educación fue preocupación central en la sociedad mexicana, cuando se intentó reestructurar su base con el propósito de la enseñanza de las ciencias, considerado el motor de las principales transformaciones que el país necesitaba, como en la industria y la salud pública. En ese periodo, el periodismo ha ampliado significativamente y alcanzó gran variedad temática, llegando a todos los grupos sociales y estimulando la lectura. Muchas revistas y publicaciones periódicas tenían temas bien definidos y especializados y fueron dirigidas a un público selecto de la élite intelectual y a varios para otros sectores de la sociedad, incluyéndolos trabajadores y niños. En ese contexto, los periódicos literarios de niños desempeñaron un papel importante en la vulgarización del conocimiento científico, poniendo numerosos conocimientos científicos al alcance de los niños. Los llamados "vulgarizadores" de las ciencias intentaron comunicar su conocimiento al público en general, sobre todo a las clases trabajadoras y a los niños. Estaban imbuidos de la idea de una ciencia para todos y la convicción de que la ciencia cada vez más era un instrumento para el conocimiento de las nuevas naciones y la formación de las personas. Aquí destacamos La Ciencia Recreativa, publicación dedicada a los niños y a las clases trabajadoras, publicada entre 1871 y 1879 por el topógrafo y agrimensor José Joaquín Arriaga (1831-1896), que trató de generalizar los conocimientos científicos de la cosmografía, mineralogía, meteorología, física, botánica, zoología, geografía y agricultura industrial