Imagen y visualidad en la última poética de Alejandra Pizarnik: el vacío vocativo

Tras el arribo a París en 1960, Alejandra Pizarnik confía en una carta dirigida a su psicoanalista, León Ostrov, que allí experimentaba el surgimiento de recuerdos que había creído sepultados para siempre. Algunas líneas más adelante, comparte el motivo de su felicidad 'más grande' en la c...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Gabrieloni, Ana Lía
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2013
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/17592
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/17592
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Alejandra Pizarnik
Exilio
Poesía y pintura
https://purl.org/becyt/ford/6.5
https://purl.org/becyt/ford/6
Descripción
Sumario:Tras el arribo a París en 1960, Alejandra Pizarnik confía en una carta dirigida a su psicoanalista, León Ostrov, que allí experimentaba el surgimiento de recuerdos que había creído sepultados para siempre. Algunas líneas más adelante, comparte el motivo de su felicidad 'más grande' en la ciudad del Louvre: mirar cuadros; a la par que el anhelo de apoderarse de la fachada de una casa desmoronada, que conserva los cristales de color lila en las ventanas, y que podría susurrarle: 'Hace tanto que te esperaba'. El conjunto aludido en la pieza epistolar comprende tópicos centrales para una lectura cabal de la obra poética más tardía de Pizarnik. El ceñido entramado que constituyen el par de viajes realizados a Francia, lo que va despertándose en la memoria, la urgencia por hallar un sitio semejante a una residencia, y la ocasional migración de la creación poética al territorio pictórico, confluyen en torno de sus últimos textos como conciencia en aumento de la diáspora judía, como experiencia del Grand Tour a Francia, y como dominio silente de una poesía exilada 'del lenguaje'. Se trata aquí de interpretar este conjunto en dirección al último libro publicado por la autora, EL INFIERNO MUSICAL l (1971), donde las uniones posibles entre la poesía y la prosa conllevan la supresión de lo visual en la imaginería.