Evaluación del progreso pondo-estatural en niños alimentados en forma exclusiva con leche materna o leche de vaca

Se analizaron 215 niños alimentados en forma exclusiva y desde el nacimiento con un solo tipo de leche. El Grupo I (GI) correspondió a 124 niños alimentados con leche materna y el Grupo II (GII) a 91 niños que recibieron fórmulas de leche de vaca. Se observó que el GI presentó menor cantidad de epis...

Full description

Bibliographic Details
Authors: Zubiri, Cecilia, Yafar, Carina, Fabi, Mariana, Barrera, Soledad, Cueto Rua, Eduardo Ángel
Format: article
Status:Published version
Publication Date:2009
Country:Argentina
Institution:Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires
Repository:CIC Digital (CICBA)
Language:Spanish
OAI Identifier:oai:digital.cic.gba.gob.ar:11746/2919
Online Access:https://digital.cic.gba.gob.ar/handle/11746/2919
Access Level:Open access
Keyword:Pediatría
infecciones gastrointestinales
infecciones respiratorias
leche de vaca
leche materna
progreso pondoestatural
Description
Summary:Se analizaron 215 niños alimentados en forma exclusiva y desde el nacimiento con un solo tipo de leche. El Grupo I (GI) correspondió a 124 niños alimentados con leche materna y el Grupo II (GII) a 91 niños que recibieron fórmulas de leche de vaca. Se observó que el GI presentó menor cantidad de episodios de infecciones gastrointestinales agudas (P: 0,02). No se hallaron diferencias significativas (P: 0,12) en relación a los procesos infecciosos agudos de las vías respiratorias. En el análisis de peso y talla a los 6 meses de vida se encontró una diferencia significativa con respecto al peso en el GII (P: 0,041), pero no en relación a la talla (P: 0,25). A los 12 meses de vida la diferencias de peso (P: 0,003) y talla (P: 0,004) fueron altamente significativas, siendo mayores en los niños del GII. Los resultados indican que los niños del GI presentaron menor número de infecciones del tracto digestivo que los del GII, pero estos últimos ganaron mayor peso y talla. Estos datos parecen indicar que una ganancia de peso y talla mayor no siempre se acompaña de menor número de episodios infecciosos.