Mecanismos de emplazamiento y destrucción de los domos lávicos asociados a la caldera del cerro Blanco, puna austral

En la Puna Austral se desarrolló durante el Cuaternario un importante sistema de calderas de colapso con depósitos piroclásticos y lavas de composiciones ácidas asociados: El Complejo Volcánico Cerro Blanco. Como parte de su actividad más reciente se destaca la erupción que dio lugar a la caldera de...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Baez, Walter Ariel, Chiodi, Agostina Laura, Bustos, Emilce, Arnosio, José Marcelo, Viramonte, Jose German, Giordano, Guido, Alfaro Ortega, Blanca Beatriz
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2017
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/67158
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/67158
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:LAVAS RIOLITICAS
VOLCANISMO EFUSIVO
CRECIMIENTO ENDOGENO Y EXOGENO
FLUJOS DE BLOQUES Y CENIZA
https://purl.org/becyt/ford/1.5
https://purl.org/becyt/ford/1
Descripción
Sumario:En la Puna Austral se desarrolló durante el Cuaternario un importante sistema de calderas de colapso con depósitos piroclásticos y lavas de composiciones ácidas asociados: El Complejo Volcánico Cerro Blanco. Como parte de su actividad más reciente se destaca la erupción que dio lugar a la caldera del cerro Blanco, a la cual se asocia una serie de domos lávicos cuya buena exposición permite abordar el estudio de los mecanismos de emplazamiento y destrucción de domos de composiciones ácidas. Este trabajo presenta una descripción de la distribución espacial, morfología y características litofaciales de los domos del Complejo Volcánico Cerro Blanco, incluyendo los depósitos piroclásticos asociados a los mismos. Los datos obtenidos permiten inferir que el emplazamiento de los domos se produjo de manera endógena y exógena en función de las variaciones en las tasas de ascenso y efusión del magma, así como en relación con el volumen y duración del emplazamiento de cada cuerpo dómico. La destrucción de los domos fue explosiva (erupciones vulcanianas) y no explosiva (colapsos gravitacionales). Ambas situaciones se vieron favorecidas por tasas de ascenso y efusión globales relativamente bajas. La destrucción gravitacional de los domos se relacionó fundamentalmente a la ocurrencia de morfologías inestables con un importante desarrollo vertical. Las erupciones vulcanianas ocurrieron como resultado de dos mecanismos principales: la sobrepresurización del magma dentro del conducto y la interacción con agua externa. Además ocurrieron explosiones freáticas menores responsables de destruir parcialmente algunos de los cuerpos dómicos.