Memoria e imaginación histórica: usos de la figura del genocidio
El artículo explora los modos en que la figura del “trauma” ha sido incorporada en las representaciones sobre la última dictadura argentina. Se trata indagar en las condiciones de su surgimiento, los problemas a los que se asocia y los sentidos que arrastra. El objetivo no apunta al trauma como “aco...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2015 |
| País: | Argentina |
| Institución: | Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas |
| Repositorio: | CONICET Digital (CONICET) |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:ri.conicet.gov.ar:11336/64280 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/11336/64280 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Memoria social Historia Trauma https://purl.org/becyt/ford/6.1 https://purl.org/becyt/ford/6 |
| Sumario: | El artículo explora los modos en que la figura del “trauma” ha sido incorporada en las representaciones sobre la última dictadura argentina. Se trata indagar en las condiciones de su surgimiento, los problemas a los que se asocia y los sentidos que arrastra. El objetivo no apunta al trauma como “acontecimiento” sino como una formación de la memoria. Se trata, si se quiere, de una “historia del presente” en un doble sentido: porque se trata de un pasado presente en sus efectos, pero también y sobre todo porque intenta estudiar una época a través de su vocabulario. Se trata de explorar lo que cambia en la experiencia argentina desde los enunciados sobre una “cultura del miedo”, en el primer pensamiento sobre los efectos de la dictadura, a las representaciones del “trauma” surgidas sobre todo a posteriori de los acontecimientos. El estudio involucra el uso público del psicoanálisis y las representaciones terapéuticas y familiares de lo que Ricoeur ha llamado “memoria herida”. Se abordan comparativamente otros usos y otras experiencias de las heridas, ligadas a las representaciones de la nación o de las fracturas en la sociedad. El tiempo del “trauma”, por otra parte, no es el tiempo del acontecimiento real en el pasado; tiene otra duración, fases y acciones retrospectivas. Finalmente, dos condiciones parecen subyacer a los usos extendidos del “trauma”. Por un lado, el relieve de las representaciones familiares en los crímenes sufridos, en desmedro de las formas más clásicas de la sociedad política. Por otro, las consecuencias de la derrota o el fracaso de las ilusiones revolucionarias. |
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