La innovación grotesca al servicio del poder de castigar
La salud bucal no es precisamente un derecho respetado en las cárceles bonaerenses, a pesar de que la Dirección de Salud Penitenciaria expresamente incluye a la prevención, promoción, atención, tratamiento y rehabilitación odontológica entre los derechos inherentes al ser humano. Es un secreto a voc...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2012 |
| País: | Argentina |
| Institución: | Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas |
| Repositorio: | CONICET Digital (CONICET) |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:ri.conicet.gov.ar:11336/195916 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/11336/195916 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | CASTIGO TORTURA https://purl.org/becyt/ford/5.4 https://purl.org/becyt/ford/5 |
| Sumario: | La salud bucal no es precisamente un derecho respetado en las cárceles bonaerenses, a pesar de que la Dirección de Salud Penitenciaria expresamente incluye a la prevención, promoción, atención, tratamiento y rehabilitación odontológica entre los derechos inherentes al ser humano. Es un secreto a voces que en la cárcel -en el mejor de los casos- los dolores de muelas son calmados con medicación genérica, si se encuentra una caries probablemente se extraiga la pieza, los dientes perdidos difícilmente sean reemplazados por prótesis; tampoco se realizan acciones preventivas o de intervenciones complejas. Todo esto en el marco de una extendida y regular desatención (o atención deficiente) de la salud, que constituye una de las modalidades más gravosas de tortura a detenidos y detenidas. |
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