Los hombres de Neandertal

Al hombre de Neandertal se lo identificó con este nombre por dos motivos; primero, porque su apariencia fue indudablemente humana y, segundo, porque el primer hallazgo consistió en los restos de un esqueleto exhumado hacia 1856 por Fuhlrott y Schaaffhausen en la gruta de Feldhofer, ubicada en el val...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Pucciarelli, Hector Mario
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2005
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/116002
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/116002
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Neandertal
https://purl.org/becyt/ford/5.4
https://purl.org/becyt/ford/5
Descripción
Sumario:Al hombre de Neandertal se lo identificó con este nombre por dos motivos; primero, porque su apariencia fue indudablemente humana y, segundo, porque el primer hallazgo consistió en los restos de un esqueleto exhumado hacia 1856 por Fuhlrott y Schaaffhausen en la gruta de Feldhofer, ubicada en el valle de Neander, cerca de Dusseldorf (Alemania). En la década de 1870, la porción superior del cráneo fragmentado fue estudiada, entre otros, por el renombrado médico y antropólogo prusiano RC Virchow quien consideró que se trataba de un caso aberrante, perteneciente a un individuo que padeció raquitismo. Nuevos descubrimientos de fósiles neandertal dieron por tierra con la hipótesis de Virchow, pues no resultaba lógica la alta proporción de hombres ‘aberrantes’ sobre un total no muy numeroso de fósiles descubiertos.