Un breve ensayo: de la perversión al fantasma neurótico de la perversión
La perversión en el psicoanálisis freudiano-lacaniano enmarca un campo de múltiples articulaciones, siendo que cada una de ellas involucra un alto de grado de complejidad. Tanto S. Freud como J. Lacan encuentran en la perversión elementos que les permiten abordar el ámbito constitutivo del sujeto, d...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2015 |
| País: | Argentina |
| Institución: | Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas |
| Repositorio: | CONICET Digital (CONICET) |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:ri.conicet.gov.ar:11336/110673 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/11336/110673 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Perversión Neurosis Goce https://purl.org/becyt/ford/5.1 https://purl.org/becyt/ford/5 |
| Sumario: | La perversión en el psicoanálisis freudiano-lacaniano enmarca un campo de múltiples articulaciones, siendo que cada una de ellas involucra un alto de grado de complejidad. Tanto S. Freud como J. Lacan encuentran en la perversión elementos que les permiten abordar el ámbito constitutivo del sujeto, desde lo perverso de la sexualidad, y el eje de lo que vendrá a ser una particular entidad clínica. El objetivo del presente escrito es ahondar en lo específico de la perversión en tanto entidad clínica, interrogando, a partir del recorte de un caso clínico, el punto límite de ésta con relación a la neurosis. Entendemos que, debido a condiciones estructurales, la perversión ejerce sobre la neurosis un particular efecto, siendo de importancia clínica definir en qué se acoplan y, especialmente, en qué son radicalmente distintas. Teniendo en cuenta el objetivo del presente escrito, analizaremos cuidadosamente la indicación lacaniana a partir de la cual el sujeto en la perversión “se hace instrumento del goce del Otro”. Tal análisis nos permitirá definir que el perverso en realidad no goza (al contrario de lo que se cree en la teoría neurótica de la perversión), más bien extrae goce para el Otro, un Otro feroz que le exige constancia. |
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