Aves que parasitan nidos ajenos

A lo largo de la evolución de muchas especies de animales, tanto vertebrados como invertebrados, han aparecido distintas formas de cuidar las crías. Para mamíferos y aves, el cuidado de la progenie constituye un rasgo preponderante en la definición de su conducta. En las segundas, lo más común es el...

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Detalles Bibliográficos
Autores: de Marsico, Maria Cecilia, Scardamaglia, Romina Clara, Reboreda, Juan Carlos
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2020
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/163510
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/163510
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Parasitismo de cría
Molothrus rufoaxillaris
Agelaioides badius
Coevolución
https://purl.org/becyt/ford/1.6
https://purl.org/becyt/ford/1
Descripción
Sumario:A lo largo de la evolución de muchas especies de animales, tanto vertebrados como invertebrados, han aparecido distintas formas de cuidar las crías. Para mamíferos y aves, el cuidado de la progenie constituye un rasgo preponderante en la definición de su conducta. En las segundas, lo más común es el cuidado biparental, por el que ambos progenitores participan en las tareas relacionadas con la crianza. Seguramente a todos nos resulta familiar la imagen de unos padres emplumados esforzándose por construir su nido o proveer alimento a sus pichones. Menos sabido es que algunas especies de aves han perdido por completo ese comportamiento y, en lugar de hacer su propio nido, depositan sus huevos en nidos de aves de otras especies. Las últimas, que llamamos hospedadoras, toman a su cargo el cuidado parental. Esta peculiar forma de reproducción se conoce como parasitismo de cría. Se estima que caracteriza a unas cien especies de aves en todo el mundo, lo que equivale al 1% de las actuales especies de ellas. Pese a ser poco frecuente, el hábito se conoce desde la antigüedad; tanto Aristóteles (384-322 a.C.) como Plinio el Viejo (23-79 a.C.) mencionan al cuco europeo (Cuculus canorus), la más emblemática de las aves parásitas. Bien entrado el siglo XIX, a partir de Darwin, el comportamiento de las aves parásitas comenzó a ser analizado desde la perspectiva de la evolución basada en la selección natural. Con este enfoque, el parasitismo de cría es parte de la diversidad de formas reproductivas presentes en la naturaleza, y sus cambios constituyen el resultado de procesos evolutivos. Así, para el éxito reproductivo de los integrantes de ciertas poblaciones, la delegación del cuidado parental resultó más ventajosa que su ejercicio.