Insistencia y expresión de la memoria: una lectura desde Merleau-Ponty a partir de "Nostalgias de la luz"

El medio histórico, como lo llama Merleau-Ponty, está constituido tanto por la historia privada como por la historia pública: ninguna de las dos es mera imposición determinista ni mera construcción arbitraria, sino antes bien un campo simbólico abierto y dinámico. Para Merleau-Ponty, en los dos caso...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Vidal, Andrea
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2020
País:Argentina
Institución:Universidad Nacional de La Plata
Repositorio:SEDICI (UNLP)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:sedici.unlp.edu.ar:10915/124350
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/124350
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Filosofía
Historia
Merleau-Ponty
Verdad
Patricio Guzmán
Memoria
Truth
History
Memory
Descripción
Sumario:El medio histórico, como lo llama Merleau-Ponty, está constituido tanto por la historia privada como por la historia pública: ninguna de las dos es mera imposición determinista ni mera construcción arbitraria, sino antes bien un campo simbólico abierto y dinámico. Para Merleau-Ponty, en los dos casos tenemos un conjunto simbólico cuyo sentido se presenta como écart (divergencia). En su dialéctica, la actividad y la pasividad son necesarias para tejer este medio individual y público, pero siempre intersubjetivo. En el centro de esta aproximación ontológica se encuentra la memoria y la verdad del pasado. Nos proponemos aplicar este marco a la última trilogía fílmica de Patricio Guzmán ("Nostalgias de la Luz", "El Botón de Nácar", "Cordillera de los Sueños", estrenadas entre 2010-2019, pero especialmente al primer film citado) para analizar la manera que tiene de abordar insistentemente la memoria del acontecimiento chileno como llama Guzmán al golpe de estado y la dictadura subsiguiente en su país. Hoy, podemos decir que se ha resignificado dialécticamente la amnesia en memoria viva en la explosión popular del 2019. A pesar de que son películas situadas y enraizadas a un suelo y a una patria (una tierra [terre] como campo perceptivo, afirma Merleau-Ponty en La Pasividad), los acontecimientos son compartidos en una historia y una geopolítica comunes a quienes habitamos el sur del sur. Su estilo de filmar propio es una manera de ser un cuerpo exiliado que vuelve a hundirse en el desierto, el agua y las montañas del sur, pero su manera de ser ese cuerpo está estrecha, salvajemente, relacionada con la nuestra, transandina.