"Representar y no mandar": Dirigentes campesinos en Santiago del Estero, Argentina

Este artículo indaga sobre el sistema de representación que operaba entre las organizaciones de distintos niveles -local, zonal y provincial- que conformaron el Movimiento Campesino de Santiago del Estero en el período 1990-2001. Se analiza, a través de un estudio de caso, el sistema de selección, f...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Durand, Patricia Beatriz
Tipo de documento: artigo
Estado:Versão publicada
Data de publicação:2008
País:Argentina
Recursos:Universidad Nacional de La Plata. Facultad Humanidades y Ciencias de la Educación
Repositório:Memoria Académica (UNLP-FAHCE)
Idioma:espanhol
OAI Identifier:oai:memoria.fahce.unlp.edu.ar:snrd:Jpr655
Acesso em linha:https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.655/pr.655.pdf
https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/library?a=d&c=arti&d=Jpr655
Access Level:Acceso aberto
Palavra-chave:Historia
Movimientos campesinos contemporáneos
Organización campesina
Dirigentes campesinos
Contemporary peasant movements
Peasant organization
Peasant leaders
Descrição
Resumo:Este artículo indaga sobre el sistema de representación que operaba entre las organizaciones de distintos niveles -local, zonal y provincial- que conformaron el Movimiento Campesino de Santiago del Estero en el período 1990-2001. Se analiza, a través de un estudio de caso, el sistema de selección, formación y reemplazo de dirigentes en una organización local, desde la perspectiva de los involucrados. Se concluye que el sistema se basa en una norma fundamental que consiste en que los representantes "representen y no manden". Que "representen", porque se espera que sean portavoces, que transmitan las decisiones y consultas de un nivel organizativo al otro lo más fielmente posible a "las bases", a las familias miembros de la Comisión. Y que "no manden", es decir, que ese cargo de representante no implique un diferencial de poder sobre las otras familias. El sistema de rotación de representantes que sostienen para que esta norma de "representar y no mandar" se cumpla, presenta el desafío de capacitar nuevos representantes y de darle continuidad a la función de representación. Este sistema, que lleva a que los representantes no sean especialistas en la representación, impone restricciones al trabajo en el predio que comienza a generar tensión entre el compromiso con la organización y con el propio predio -y la familia- cuya resolución es incierta, y merece ser analizada en investigaciones futuras.