Distribución de Lutzomyia longipalpis en la Mesopotamia Argentina, 2010

El primer caso autóctono de leishmaniasis visceral (LV) en la Argentina se notificó en el año 2006 en Posadas, Misiones, y en el verano 2008-2009 se comprobó la dispersión del vector de LV, Lutzomyia longipalpis y casos de LV canina en la provincia de Corrientes. Para conocer la distribución del rie...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Salomón, Oscar Daniel, Fernández, María S., Santini, Maria Soledad, Saavedra, Silvina, Montiel, Natalia, Ramos, Marina A., Rosa, Juan Ramón, Szelag, Enrique Alejandro, Martínez, Mariela Florencia
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2011
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/192496
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/192496
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:LEISHMANIASIS VISCERAL
PUERTO IGUAZÚ
ENTRE RÍOS
CORRIENTES
https://purl.org/becyt/ford/1.6
https://purl.org/becyt/ford/1
Descripción
Sumario:El primer caso autóctono de leishmaniasis visceral (LV) en la Argentina se notificó en el año 2006 en Posadas, Misiones, y en el verano 2008-2009 se comprobó la dispersión del vector de LV, Lutzomyia longipalpis y casos de LV canina en la provincia de Corrientes. Para conocer la distribución del riesgo, entre febrero y marzo del 2010 se realizó la búsqueda sistemática del vector de LV en 18 localidades de las provincias de Entre Ríos, Corrientes y en la ciudad de Puerto Iguazú, Misiones, totalizando 313 trampas/noche. Se comprobó la presencia de Lu. longipalpis, por primera vez, en las localidades de Chajarí (Entre Ríos), Alvear, La Cruz, Curuzú Cuatiá y Bella Vista (Corrientes), y en Puerto Iguazú (Misiones). En Santo Tomé y Monte Caseros (Corrientes) se volvió a registrar la presencia del vector, y se obtuvieron las trampas con más ejemplares, 830 y 126 Lu. longipalpis trampa/sitio/noche respectivamente. Los resultados muestran que el vector de la LV urbana, continúa dispersándose en el territorio argentino. Simultáneamente, la propagación del parásito, y los consecuentes casos de LV humana se asocian al aumento de reservorios, perros infectados con o sin clínica, debidos al tránsito humano.