El avance del Estado: arquitectura y políticas públicas en el territorio (Mendoza- Argentina, 1932-1943)

El quiebre financiero internacional que se produjo en 1929, así como la ruptura institucional en Argentina a partir del Golpe de Estado de 1930, causaron una profundización del régimen liberal-conservador. La Obra Pública, entendida como parte del proceso de industrialización, adquirió un rol protag...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Raffa, Cecilia Beatriz
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2018
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/92403
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/92403
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:ARQUITECTURA DE ESTADO
GOBIERNO CONSERVADOR
POLÍTICAS PÚBLICAS
TERRITORIO
https://purl.org/becyt/ford/6.5
https://purl.org/becyt/ford/6
Descripción
Sumario:El quiebre financiero internacional que se produjo en 1929, así como la ruptura institucional en Argentina a partir del Golpe de Estado de 1930, causaron una profundización del régimen liberal-conservador. La Obra Pública, entendida como parte del proceso de industrialización, adquirió un rol protagónico entonces en Argentina, como parte del programa de reactivación. Esta acción estuvo dirigida a la generación de empleo, al estímulo del resto de las industrias, al acrecentamiento del consumo interno, al fomento del comercio y a suministrar carga a los medios de transporte. Se desplegaron en el territorio nacional, una serie de bienes con fuerte carga simbólica que marcaron la presencia estatal, al tiempo que significaron modificaciones en la vida de muchos habitantes al convertirse en su vínculo material con las políticas sociales. En Mendoza, que parte de la regulación impuesta desde la esfera estatal a las prácticas, estuvo orientada a frenar la migración desde las áreas rurales, lo que supuso el despliegue de equipamiento en esas zonas para cubrir necesidades básicas, al tiempo que se impulsaba la Obra Pública como una posibilidad de empleo para los trabajadores locales. En forma simultánea, el Estado se extendía en el territorio retro-alimentando la representación que calificaba a las sucesivas gestiones de gobiernos como eficientes hacedoras.