Sobre cuerpos desaparecidos y memorias encarnadas

La experiencia de los/las desaparecidos/as en la historia reciente Argentina no es solo un tema de relevancia histórica y política. También es un punto de partida privilegiado para abordar un aspecto esencial de la teología política del cristianismo: la desaparición del cuerpo sepultado como origen...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Fonti, Diego Osvaldo
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2017
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/74676
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/74676
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:DESAPARECIDOS
TEOLOGÍA POLÍTICA
MEMORIA
CUERPO
https://purl.org/becyt/ford/6.3
https://purl.org/becyt/ford/6
Descripción
Sumario:La experiencia de los/las desaparecidos/as en la historia reciente Argentina no es solo un tema de relevancia histórica y política. También es un punto de partida privilegiado para abordar un aspecto esencial de la teología política del cristianismo: la desaparición del cuerpo sepultado como origen de la reconfiguración comunitaria del cuerpo ausente. Esta idea fundamental de Michel de Certeau puede relacionarse fecundamente con la "memoria passionis", que posibilita la actualización de la experiencia teológico-política de la memoria cristiana. A partir del acicate histórico de las desapariciones forzadas de personas en el caso argentino, indagaré algunas consideraciones filosóficas contemporáneas sobre el cuerpo, la muerte y la piedad. Estas reflexiones giran en torno a dos citas fundamentales : "este es mi cuerpo" y "no me toques", y desde ellas propondré otro significado para la relación con el muerto faltante, en tanto memoria que genera un cuerpo en otros cuerpos y tiene validez ejemplar para ayudar a reconocer y juzgar los nuevos eventos de cuerpos faltantes. Finalmente relacionaré estos pensamientos con nuestra responsabilidad histórica, política y también religiosa frente a ellos.