El campamento participativo : por qué la representación política no es virtuosa en sí misma, sino en todo caso un mal necesario
En este trabajo defiendo la posición que sostiene que la representación política es un mal necesario, que la participación directa es indispensable para democratizar los procesos de toma de decisiones, y que, por lo tanto, el contenido del derecho a tomar parte en la conducción de los asuntos públic...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2017 |
| País: | Argentina |
| Institución: | Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas |
| Repositorio: | CONICET Digital (CONICET) |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:ri.conicet.gov.ar:11336/73452 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/11336/73452 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Representación Participación Deliberación Democracia https://purl.org/becyt/ford/5.5 https://purl.org/becyt/ford/5 |
| Sumario: | En este trabajo defiendo la posición que sostiene que la representación política es un mal necesario, que la participación directa es indispensable para democratizar los procesos de toma de decisiones, y que, por lo tanto, el contenido del derecho a tomar parte en la conducción de los asuntos públicos debe ser leído a esa luz. Para ello, primero (1) presento un argumento afirmativo respecto del ideal de autogobierno como un ideal de participación plena. Luego, (2) intento responder los argumentos presentados por lo que describo como dos corrientes “representativistas” distintas: (a) una clásica, madisoniana, reacia a cualquier idea participativa, y (b) otra más bien moderna, que admite cierto espacio para la participación. A continuación, (3) considero el impacto de estas discusiones sobre la interpretación del derecho humano a tomar parte en la conducción de los asuntos públicos. Finalmente, (4) hago una recapitulación del argumento. |
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