Primer registro de una picadura causada por un macho de Latrodectus geometricus C. L. Koch, 1841 (Araneae: Theridiidae)

La viuda marrón Latrodectus geometricus (Araneae: Theridiidae), originaria de África, es una araña sinantrópica y cosmopolita, muy frecuente en varias ciudades del centro y norte de Argentina. A diferencia de otras especies del género no causa casos graves, habiéndose registrado muy pocos casos que...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Peralta, Luciano, Ansaldi, Florencia, Zeinsteger, Pedro Adolfo
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2018
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/88314
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/88314
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:ARAÑA VIUDA MARRÓN
LATRODECTISMO
LATRODECTUS
ARGENTINA
https://purl.org/becyt/ford/1.6
https://purl.org/becyt/ford/1
Descripción
Sumario:La viuda marrón Latrodectus geometricus (Araneae: Theridiidae), originaria de África, es una araña sinantrópica y cosmopolita, muy frecuente en varias ciudades del centro y norte de Argentina. A diferencia de otras especies del género no causa casos graves, habiéndose registrado muy pocos casos que requirieron tratamiento los cuales evolucionaron siempre de forma favorable. Todos los casos registrados hasta la fecha fueron atribuidos a hembras, asumiendo que los machos no causan casos clínicos e incluso serían incapaces de atravesar la piel humana debido al pequeño tamaño de sus quelíceros. Este trabajo presenta el primer registro de un accidente causado por un macho de L. geometricus describiendo los síntomas. El accidente ocurrió a una mujer de 21 años en Villa Gobernador Gálvez (33°01'31" S, 60°38'01" O), Santa Fe, Argentina, en mar 2016. El ejemplar murió en el momento siendo conservado y luego identificado como un macho adulto de L. geometricus. Los síntomas se relevaron desde el accidente hasta su cese sin aplicar tratamientos. En el momento la joven sintió un pinchazo seguido inmediatamente de ardor y enrojecimiento del área. Luego de 10 minutos el ardor aumentó, disminuyendo a los 20 minutos acompañado de una sensación de anestesia local. Luego de una hora los síntomas desaparecieron y el enrojecimiento disminuyó considerablemente. Los resultados observados confirman que los machos no causan casos graves pero evidencian que sí pueden atravesar la piel humana, al menos en zonas de piel muy delgada.