Debates abiertos y pendientes en torno a la previsión social argentina

El sistema previsional argentino está sistema diseñado y reglamentado para ser principalmente contributivo. Así, el acceso a la cobertura se encuentra condicionado a la acreditación de una historia de contribuciones mínima (de 30 años) además de cumplir con la edad jubilatoria. Como resultado, tiend...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Torres, Maria Sol
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2022
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/214940
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/214940
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:SEGURIDAD SOCIAL
DESIGUALDAD
POLÍTICA PREVISIONAL
https://purl.org/becyt/ford/5.4
https://purl.org/becyt/ford/5
Descripción
Sumario:El sistema previsional argentino está sistema diseñado y reglamentado para ser principalmente contributivo. Así, el acceso a la cobertura se encuentra condicionado a la acreditación de una historia de contribuciones mínima (de 30 años) además de cumplir con la edad jubilatoria. Como resultado, tiende a excluir sistemáticamente a las personas cuyas trayectorias laborales hayan estado afectadas por el empleo no registrado (ya sea asalariado o independiente), el desempleo de larga duración o recurrente y/o la dedicación al trabajo no remunerado (que afecta en mayor medida a las mujeres).Otra cuestión que hace a las características estructurales del sistema previsional argentino es la estratificación de los beneficios. Ello no sólo implica una segmentación por la que las prestaciones no contributivas tienden a ser de menor calidad, sino también una distribución de prestaciones contributivas de diferente calidad (es decir, con diferente capacidad de consumo). Ello se debe a que los haberes iniciales se estipulan con criterios de sustitución individual de ingresos laborales y tasas de reemplazo que dependen de la cantidad de años cotizados. Como resultado de este diseño institucional, el gasto previsional tiende a mostrar una concentración pro rico, es decir, que se invierte relativamente más en los sectores económicamente más favorecidos a lo largo de sus vidas. El financiamiento del sistema previsional es, supuestamente, contributivo. Así, las jubilaciones y pensiones pagadas en un momento se financiarían con los aportes de trabajadores y las contribuciones patronales de quienes se encuentran en actividad. En este esquema, existen diferentes factores que pueden deteriorar el financiamiento. Por un lado, la evolución del mercado laboral: el deterioro del empleo, y/o de su nivel de formalidad, así como el deterioro de la distribución primaria en detrimento de los ingresos laborales. El artículo identifica y analiza las políticas previsionales implementadas durante el SXXI en torno a estas tres dimensiones del sistema previsional, acceso, distribución y sostenibilidad.