Heladas: un problema cada vez más frecuente en viñedos y parrales

A diferencia de los frutales, donde los daños por heladas tardías o primaverales se pueden producir en las flores y los frutos recién formados, en la vid puede afectar a todos los órganos herbáceos de las plantas (inflorescencias, racimos cuajados, brotes). Además de la lógica pérdida económica por...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Gallina, Mario Fabian, Rodriguez, Andrea Betiana, Nievas, Walter Ernesto, Muñoz, Angel Rafael
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2023
País:Argentina
Institución:Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
Repositorio:INTA Digital (INTA)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:localhost:20.500.12123/15268
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12123/15268
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Helada
Daños por Helada
Protección Contra la Helada
Viña
Vid
Fenología
Fruticultura
Climatología
Agroclimatología
Río Negro (Argentina)
Neuquen
Argentina
Frost
Frost Damage
Frost Protection
Vineyards
Grapevines
Phenology
Fruit Growing
Climatology
Agroclimatology
Viñedos
Alto Valle, Río Negro
Alto Valle, Neuquén
Valle Medio, Río Negro
Río Colorado, Río Negro
Descripción
Sumario:A diferencia de los frutales, donde los daños por heladas tardías o primaverales se pueden producir en las flores y los frutos recién formados, en la vid puede afectar a todos los órganos herbáceos de las plantas (inflorescencias, racimos cuajados, brotes). Además de la lógica pérdida económica por disminuir o perder cosechas enteras, el quemado de brotes puede alcanzar tal magnitud que afecte el normal rebrote, una normal expresión vegetativa de la planta en esa temporada, y hasta condicionar la poda del invierno siguiente, dependiendo del grado de "quemado" de esos brotes. Dicho nivel de daños en los órganos derivará de la intensidad y duración del evento climático y del estado fenológico de las plantas. La vieja y conocida práctica de "defensa pasiva", suelo descubierto, húmedo y compactado, puede prevenir daños ante heladas suaves o moderadas de corta duración, pero ante heladas moderadas a fuertes se vuelve necesario usar métodos activos para evitar perder la cosecha. El más utilizado, en este caso, es el riego por aspersión sobre la canopia o debajo de ésta (bajo la copa) Ante un daño en los brotes por heladas, lo recomendable es regar y fertilizar correctamente en lo que queda de la primavera y comienzos del verano, para facilitarle a las plantas un rápido rebrote, cuaje y llenado de racimos. También así se favorece una adecuada cantidad y calidad de madera para la próxima poda invernal.