Tolerancia a las heladas por superenfriamiento en cultivares de nogal (Juglans regia) y almendro (Prunus amygdalus)

El nogal y el almendro son cultivados en los valles irrigados de Patagonia norte. El daño por heladas es el estrés ambiental más importante que afecta la productividad de estos cultivos. El período de riesgo por heladas se extiende desde el otoño hasta finales de primavera (abril a octubre). Las pla...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Rodriguez, Andrea Betiana, Benitez Piccini, Jose Edgardo, Muñoz, Angel Rafael
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2018
País:Argentina
Institución:Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
Repositorio:INTA Digital (INTA)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:localhost:20.500.12123/2485
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12123/2485
http://ria.inta.gob.ar/sites/default/files/trabajosenprensa/andrea_rodriguez-castellano4.pdf
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Helada
Climatología
Fruticultura
Juglans Regia
Almendra
Prunus Dulcis
Variedades
Frost
Climatology
Fruit Growing
Almonds
Varieties
Agroclimatología
Agroclimatology
Desaclimatación
Deaclimation
Nogal
Walnut
Madera de nogal
Walnut Wood
Prunus Amygdalus
Cultivares
Cultivars
Flores de Almendro
Almond Flowers
Patagonia Norte
Northern Patagonia
Descripción
Sumario:El nogal y el almendro son cultivados en los valles irrigados de Patagonia norte. El daño por heladas es el estrés ambiental más importante que afecta la productividad de estos cultivos. El período de riesgo por heladas se extiende desde el otoño hasta finales de primavera (abril a octubre). Las plantas pueden evitar el daño por congelamiento al prevenir la formación de hielo extracelular bajando la temperatura de congelamiento (superenfriamiento). Nuestros objetivos fueron: 1) evaluar los cambios en el grado de resistencia antes y durante el invierno en segmentos de tallos de un año de edad de nogales (cv Chandler y Franquette) y 2) determinar los umbrales de superenfriamiento en flores de almendro (cv Guara, Ferragnes y Farraduel). Para el estudio se comparó el análisis térmico y la evaluación del tejido sano después del enfriamiento controlado, basado en el amarronamiento del tejido dañado. Nuestras observaciones y resultados indican que para nogal el grado de tolerancia a las heladas depende de la historia climática previa. Durante fines de verano y otoño el valor de temperatura de nucleación del hielo (TNH) es de -5 ºC, alcanzando la LT50 a -7,7 ºC y 100% de daño con temperaturas mínimas de -10 ºC por más de una hora. En pleno reposo invernal la TNH es de -6,5 ºC y se llega al 25% de daño con temperaturas mínimas de -15 ºC. La desaclimatización inducida disminuye la tolerancia del tejido (TNH de -5,6 a -4,6 ºC) y aumenta la variabilidad de respuesta a las bajas temperaturas, con heladas de -8 ºC el grado de daño puede ser del 10 al 50% y con -15 ºC de 25 al 100%. En madera joven de nogal, la concentración de azucares solubles es el principal indicador y regulador fisiológico de la tolerancia a las heladas. Las flores de almendro tienen un TNH de -1,7º a -2,5 ºC. La exposición por más de una hora a estas temperaturas provoca la muerte del 45% de los órganos. Si el período prefloración es fresco, el grado de desaclimatación es menor, los valores de TNH disminuyen a -3,8 ºC otorgándole mayor tolerancia a las heladas.