El otro como extranjero

El individuo, como actor en el mundo social, dispone de un "acervo de conocimientos a mano" (Schutz). Sin embargo, también interpela las formas culturales e históricas de validez dadas según las perspectivas de sus particulares intereses, motivos y deseos, aspiraciones, compromisos religio...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Rovaletti, Maria Lucrecia
Formato: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2014
País:Argentina
Recursos:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/49840
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/11336/49840
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Etica Aplicada
Transdiciplinariedad
Campo
https://purl.org/becyt/ford/5.9
https://purl.org/becyt/ford/5
Descrição
Resumo:El individuo, como actor en el mundo social, dispone de un "acervo de conocimientos a mano" (Schutz). Sin embargo, también interpela las formas culturales e históricas de validez dadas según las perspectivas de sus particulares intereses, motivos y deseos, aspiraciones, compromisos religiosos e ideológicos. En este sentido, el mundo social no sólo constituye la escena primordial de nuestras acciones sino también el locus de resistencias. Nuestra época de elevada complejidad social y de creciente interacción cultural, moviliza además distintos procesos de identificación y diferenciación. En situaciones extraordinarias de cambio, como las de migración por causas laborales o de estudio, o las de exilio por razones políticas o supuestamente religiosas, se produce una re-formulación de espacios socio-culturales a los que se sobreañade la ruptura de las redes sociales de apoyo y pertenencia. Se trata de un modo de vida en estado de ?transitoriedad?, que pueda durar en ciertas ocasiones toda la vida. Falla el ?territorio de enraizamiento? y el sujeto acaba sintiéndose extraño hasta en sus propios espacios. En este sentido, el derecho del extranjero (xenos) a la hospitalidad reside precisamente en no ser considerado el otro absoluto, el bárbaro, el salvaje absolutamente excluido y heterogéneo, a ser alguien a quien hay que garantizarle su identidad. Al responder a este pedido, se hace responsable ante la ley y ante tus anfitriones: deviene ?un sujeto de derecho?.