Una comunidad de melancólicos: Cartografías afectivas en dos documentales de Raúl Ruiz y Patricio Guzmán

Este artículo examina el modo en que dos documentales chilenos cifran en la construcción fílmica del espacio problemáticas ligadas a la historia reciente, al mismo tiempo que, desde un afecto melancólico, hacen posible la participación de las nuevas generaciones en procesos de reparación colectiva....

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Depetris Chauvin, Irene
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2015
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/71145
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/71145
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Cine Chileno
Cartografías afectivas
Espacio abierto
Paisaje
Afecto
Cine
Postdictadura
Melancolía
Raúl Ruiz
Patricio Guzmán
https://purl.org/becyt/ford/6.4
https://purl.org/becyt/ford/6
Descripción
Sumario:Este artículo examina el modo en que dos documentales chilenos cifran en la construcción fílmica del espacio problemáticas ligadas a la historia reciente, al mismo tiempo que, desde un afecto melancólico, hacen posible la participación de las nuevas generaciones en procesos de reparación colectiva. Pese a las diferencias formales, la lógica espacial de Cofralandes (2002) de Raúl Ruiz y Nostalgia de la luz (2010) de Patricio Guzmán sirve a la exploración de un paisaje social de la postdictadura en el que las heridas de la represión y el exilio permanecen abiertas. Poniendo en evidencia el proceso de construcción del paisaje, jugando con la « elasticidad » de la escala o fusionando en la misma secuencia espacios y tiempos disímiles, estos documentales problematizan los pares lejanía/cercanía y propio/ajeno y señalan la naturaleza crítica tanto del cine como de la memoria. Como intervenciones espaciales en el presente, estas obras configuran « mapas afectivos » también en un sentido metafórico cuando articulan una especie de « comunidad en la melancolía ». De acuerdo con Jonathan Flatley, es posible pensar el potencial político de la melancolía, asumiendo que ésta no implica necesariamente caer en un estado de parálisis depresiva, sino que puede funcionar como el impulso para la conquista de deseos o reescrituras de la Historia. Así, los desplazamientos espaciales de las películas de Ruiz y Guzmán ofrecen también « mapas afectivos » que despiertan un sentido de pertenencia compartido en relación al pasado traumático y que transforman la melancolía en una forma de estar interesados en el mundo.