Subjective and objective causality in science: a topic for attribution theory?

El presente trabajo examina el pensamiento científico desde el modelo atribucional. Desde el punto de vista clásico, la ciencia fue definida como el producto de un conocimiento objetivo de una realidad externa que seguía sus propias leyes, independientemente del observador que trataba de descubrir s...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Richaud, Maria Cristina
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2004
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:inglés
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/111261
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/111261
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:COGNITIVE PSYCHOLOGY
https://purl.org/becyt/ford/5.1
https://purl.org/becyt/ford/5
Descripción
Sumario:El presente trabajo examina el pensamiento científico desde el modelo atribucional. Desde el punto de vista clásico, la ciencia fue definida como el producto de un conocimiento objetivo de una realidad externa que seguía sus propias leyes, independientemente del observador que trataba de descubrir sus secretos. Sin embargo, también es incorrecto considerar la ciencia como consecuencia de una mente totalmente irracional, completamente inmersa en los patrones atribucionales del investigador que a pesar de toda evidencia en contra, continúa sosteniendo los hechos que sus percepciones le permiten ver. La Teoría de la Atribución permite un cambio gradual del sistema de creencias o atribuciones de la gente en general y del científico en particular, cuando tales creencias prueban ser insuficientes o no funcionales para explicar un medio que está continuamente interactuando con el individuo y corrigiendo sus atribuciones. Obviamente se trata de un proceso lento, desde que implica ir cambiando y a veces sustituyendo creencias en forma parcial y no en forma completa o repentina. Esta perspectiva permitiría entender a la ciencia como una construcción que depende de un sistema de conocimiento. Este sistema estaría garantizado por la racionalidad a través de pruebas de contrastación y no es ni un sistema objetivo, aséptico y perfectamente racional ni el reino de la pura irracionalidad y atribución, indiferente a cualquier signo claro de disfuncionalidad.