Reinhart Koselleck, 1923-2006.

Toda su dilatada labor profesional pivota sobre un eje medular: la historia. Koselleck percibe como pocos la enorme complejidad de la noción de historia, y, sobre todo, su carácter irremediablemente histórico. Advierte que lo que actualmente llamamos historia es un producto intelectual bastante reci...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Fernández Sebastián, Javier
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2006
País:Argentina
Institución:Universidad Nacional de Quilmes
Repositorio:RIDAA (UNQ)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ridaa.unq.edu.ar:20.500.11807/2616
Acceso en línea:http://ridaa.unq.edu.ar/handle/20.500.11807/2616
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Kosselleck, Reinhart, 1923-2006
Alemania
Historiadores
Historia intelectual
Historia social
Historia
Germany
Historians
Intellectual history
Social history
History
Alemanha
História intelectual
História social
História
Descripción
Sumario:Toda su dilatada labor profesional pivota sobre un eje medular: la historia. Koselleck percibe como pocos la enorme complejidad de la noción de historia, y, sobre todo, su carácter irremediablemente histórico. Advierte que lo que actualmente llamamos historia es un producto intelectual bastante reciente. Extraño concepto con pretensiones de “ciencia” que en cierto momento, hace poco más de dos siglos, comenzó a ser usado cada vez más, de un modo autosuficiente, para referirse al conjunto de la experiencia humana de todos los tiempos. Koselleck observa, además, que el surgimiento de ese nuevo concepto de historia –de ese poderoso “singular colectivo”– es indisociable de una nueva experiencia del tiempo propia de la modernidad. Una nueva forma de percibir, en suma, las relaciones entre esas dos magnitudes intangibles que llamamos pasado y futuro, dos dimensiones del tiempo que guardan entre sí un equilibrio inestable y asimétrico, pero que en todo caso únicamente existen para nosotros –sólo son pensables– desde un presente que nos parece siempre el presente (pues, obviamente, tanto el futuro como el pasado sólo pueden vivirse en presente).