Capitalismo y secularización

Este artículo avanza la tesis según la cual el fragmento de Walter Benjamin, El capitalismo como religión (escrito en 1921), debería ser entendido como una reflexión polémica sobre la noción de secularización en oposición a las opiniones tradicionales de Max Weber y Ernst Troeltsch. Benjamin conside...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Ludueña, Fabian Javier
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2011
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/193039
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/193039
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:WALTER BENJAMIN
SECULARIZACIÓN
'¡SACRAMENTUM
TEOLOGÍA ECONÓMIC A
https://purl.org/becyt/ford/5.6
https://purl.org/becyt/ford/5
Descripción
Sumario:Este artículo avanza la tesis según la cual el fragmento de Walter Benjamin, El capitalismo como religión (escrito en 1921), debería ser entendido como una reflexión polémica sobre la noción de secularización en oposición a las opiniones tradicionales de Max Weber y Ernst Troeltsch. Benjamin considera al sistema capitalista, en todos sus componentes, como una nueva clase de religión que, al mismo tiempo, da cumplimiento y supera sus herencias teológicas. El capitalismo, como lo indica Benjamin, expresa a través de los “billetes de banco” su profundo espíritu teológico. Tomando estas sugerencias teóricas como punto de partida, este artículo lleva adelante una investigación genealógica sobre los orígenes del dinero como signo sacramental. Para ello, tomamos en consideración la teoría antigua y medieval del sacramentum como el primer laboratorio conceptual utilizado por las instituciones de Occidente para pensar en el valor performativo de los signos. Finalmente, consideramos, de modo crítico, cómo estas reflexiones filosóficas y teológicas se hallan parcialmente presentes en la teoría del dinero de Karl Marx, la cual tiene, por lo demás, muchos elementos en común con los desarrollos de Benjamin sobre el mismo problema.