El estudio de la polarización afectiva: Una mirada metodológica

En la última década, la literatura en ciencia política ha introducido un nuevo concepto denominado “polarización afectiva” para caracterizar una forma de polarización política en la que predominan actitudes de favoritismo por el propio grupo y desprecio hacia el grupo rival. Este nuevo concepto nace...

ver descrição completa

Detalhes bibliográficos
Autores: Freidin, Esteban, Moro, Rodrigo, Silenzi, María Inés
Formato: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2022
País:Argentina
Recursos:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/183791
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/11336/183791
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:POLARIZACION AFECTIVA
POLARIZACION SOCIAL
POLARIZACION POLITICA
POLARIZACION IDEOLOGICA
https://purl.org/becyt/ford/6.3
https://purl.org/becyt/ford/6
Descrição
Resumo:En la última década, la literatura en ciencia política ha introducido un nuevo concepto denominado “polarización afectiva” para caracterizar una forma de polarización política en la que predominan actitudes de favoritismo por el propio grupo y desprecio hacia el grupo rival. Este nuevo concepto nace en un escenario de fuerte tensión entre grupos políticos rivales en diversas democracias modernas. En este artículo, presentamos una revisión sistemática y crítica de la literatura empírica sobre polarización afectiva. El objetivo es poder realizar sugerencias metodológicas a tener en cuenta en la futura investigación en esta área. Como punto positivo, destacamos la variedad de medidas que se han utilizado para medir la polarización afectiva, desde medidas explícitas e implícitas hasta conductuales. Criticamos la ambigüedad con la que viene siendo utilizado el concepto de polarización afectiva, sugiriendo maneras de sobrepasar los problemas identificados. También señalamos la necesidad de una definición precisa de los objetos hacia los cuales las actitudes van a ser medidas. Por último, resaltamos la necesidad de mayores esfuerzos para establecer la validez convergente y discriminante del constructo de polarización afectiva.