Organización social del cuidado, reproducción de la desigualdad y derechos de las mujeres

Los seres humanos somos seres vulnerables. Requerimos para nuestra supervivencia cotidiana de cuidados materiales y simbólicos. Necesitamos alimentarnos, higienizarnos, descansar, y también vincularnos socialmente. A lo largo de la historia las sociedades han resuelto de alguna forma el cuidado de s...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Rodriguez Enriquez, Corina Maria
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2018
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/175938
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/175938
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:CUIDADOS
TRABAJO
DERECHOS DE LAS MUJERES
ECONOMIA FEMINISTA
https://purl.org/becyt/ford/5.2
https://purl.org/becyt/ford/5
Descripción
Sumario:Los seres humanos somos seres vulnerables. Requerimos para nuestra supervivencia cotidiana de cuidados materiales y simbólicos. Necesitamos alimentarnos, higienizarnos, descansar, y también vincularnos socialmente. A lo largo de la historia las sociedades han resuelto de alguna forma el cuidado de su población, entendido como las actividades necesarias para la reproducción cotidiana de la vida en sociedad. La forma en que se organiza socialmente el cuidado hoy está determinada por la lógica de la organización económico-social capitalista. En este artículo voy a argumentar que la actual forma de la organización social del cuidado es injusta y un vector de reproducción de la desigualdad, que por lo mismo es un elemento que contribuye a la vulneración de los derechos de las mujeres, y que por lo mismo tiene que ser entendido como un problema social y abordado por las políticas públicas.En la primera sección presento algunas definiciones conceptuales básicas. En la segunda sintetizo un diagnóstico de la organización social del cuidado en Argentina que da cuenta de su carácter injusto, reproductor de la desigualdad y vulnerador de los derechos de las mujeres, y de los niños y las niñas. En la tercera sección sugiero algunas dimensiones de política pública que deberían promoverse para transformar esta situación y proteger los derechos de las personas.