La imagen y el museo: espacios educativos y redes culturales a partir del Museo Municipal de Bellas Artes «Juan. B. Castagnino» (1937-1946)

El presente trabajo reflexiona, desde la historia educativa, cultural y arquitectónica, sobre las tecnologías visuales a partir de la contextualización y análisis de distintas estrategias llevadas adelante en torno al Museo Municipal de Bellas Artes «Juan B. Castagnino» en la ciudad de Rosario, Arge...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Cattaneo, Daniela Alejandra, Blanc, Maria Claudina
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2021
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/170681
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/170681
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:MUSEO
DISPOSITIVO PEDAGOGICO
TECNOLOGIA VISUAL
DISEÑO ARQUITECTONICO
https://purl.org/becyt/ford/6.4
https://purl.org/becyt/ford/6
https://purl.org/becyt/ford/5.9
https://purl.org/becyt/ford/5
Descripción
Sumario:El presente trabajo reflexiona, desde la historia educativa, cultural y arquitectónica, sobre las tecnologías visuales a partir de la contextualización y análisis de distintas estrategias llevadas adelante en torno al Museo Municipal de Bellas Artes «Juan B. Castagnino» en la ciudad de Rosario, Argentina, y sobre las consecuentes búsquedas de ampliación de los límites de acción sobre la esfera pública. El museo, que fuera desde su concreción uno de los espacios culturales e intelectuales más representativos de la ciudad, es el primero construido en Argentina dentro de los parámetros de la arquitectura moderna. Fue diseñado por los arquitectos Hilarión Hernández Larguía y Juan Manuel Newton, y dirigido por el primero desde su inauguración en 1937 hasta su intervención en el año 1946. La concepción moderna de museo como espacio de vinculación social, divulgación de la cultura y aprendizaje está en la génesis del diseño y acompaña toda la gestión de Hernández Larguía. Por ello, entenderlo como tecnología visual implica su análisis en tres dimensiones -la urbana, la espacial y la territorial- indagando en las articulaciones e impactos de sus lógicas internas, más allá de sus muros, todas ellas vertebradas por las particularidades del ambiente cultural y político rosarino así como por una búsqueda pedagógica sostenida que se contextualiza en las redes de este arquitecto, entre las cuales se presta aquí especial atención a la figura de olga Cossettini y la experiencia de la Escuela Serena.