La lógica originaria y el lenguaje de las señas

En su curso sobre Heráclito de 1944, Heidegger caracteriza nuestra relación con el ser de este modo: ?Pero esta relación pensante y que se ha de pensar es el pensar mismo, que, en una lógica originaria, viene a estar en la propia claridad, que, sin embargo, no es su claridad que ha hecho por sí mism...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Walton, Roberto Juan
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2014
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/36497
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/36497
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Pensar
Poetizar
Fenomenología
Hermenéutica
https://purl.org/becyt/ford/6.3
https://purl.org/becyt/ford/6
Descripción
Sumario:En su curso sobre Heráclito de 1944, Heidegger caracteriza nuestra relación con el ser de este modo: ?Pero esta relación pensante y que se ha de pensar es el pensar mismo, que, en una lógica originaria, viene a estar en la propia claridad, que, sin embargo, no es su claridad que ha hecho por sí misma? (GA 55, p. 372). Puesto que consiste en el simple dejar esenciarse o desplegarse el ser desde su propia verdad, esta lógica carece de un contenido doctrinario. Un modo de caracterizarla es por medio de los peligros que acechan al pensar: El peligro bueno (gute) y por eso saludable es la vecindad del poeta que canta. El peligro nocivo (böse) y por eso más agudo es el pensar mismo. Él debe pensar contra sí mismo, lo que solo es capaz de hacer raramente. El peligro malo (schlechte) y por eso confuso es el filosofar (GA 13, p. 80). En el primer apartado del trabajo se considera cómo el pensar mismo pierde su carácter originario mediante la sustitución de la lógica originaria y el lenguaje de las señas por la lógica del enunciado y el lenguaje de los signos. En el siguiente apartado se examina, mediante una consideración de las señas del Ser, el peligro representado por el filosofar. El tercer apartado se ocupa del restante peligro que surge de querer extraer un pensar del poetizar. Finalmente, se analiza la relación de la lógica originaria con la hermenéutica y la fenomenología. Por un lado, Heidegger trata de pensar más originariamente el esenciar de la fenomenología a fin de retroensamblarla de esta manera a propósito en su pertenencia a la filosofía occidental (GA 12, p. 91). Por el otro, al caracterizar la relación con el ser como ?la relación hermenéutica, recurre al sentido originario de hermeneúein, que no concierne a la (268) metodología de la interpretación, ?porque lo hermenéutico no significa en primer lugar el interpretar sino ante todo el traer mensaje y noticia? (GA 12, p. 115).