Filosofía práctica: Un ejercicio materialista
Hace tiempo vengo escribiendo sobre la coyuntura de manera recurrente y sistemática, la pandemia ha agudizado esa práctica de pensamiento situado que quisiera compartir. Propongo una filosofía práctica sistemática que anuda y se nutre de tres fuentes distintas: ontología, crítica y ética. En la filo...
| Autor: | |
|---|---|
| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2021 |
| País: | Argentina |
| Institución: | Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas |
| Repositorio: | CONICET Digital (CONICET) |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:ri.conicet.gov.ar:11336/166908 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/11336/166908 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | FILOSOFÍA PRÁCTICA EJERCICIOS SUBJETIVACIÓN PANDEMIA COVID-19 https://purl.org/becyt/ford/6.3 https://purl.org/becyt/ford/6 |
| Sumario: | Hace tiempo vengo escribiendo sobre la coyuntura de manera recurrente y sistemática, la pandemia ha agudizado esa práctica de pensamiento situado que quisiera compartir. Propongo una filosofía práctica sistemática que anuda y se nutre de tres fuentes distintas: ontología, crítica y ética. En la filosofía práctica que propongo la ontología cumple una función fundamental o elemental (literal) y no fundamentadora o aseguradora de las proposiciones (consistencia lógica argumental); se trata de realizar ejercicios de meditación racional que nos hagan perder la forma humana (antropocéntrica) y sus valoraciones meridianas. Tratar las pasiones como puntos, líneas o planos en el espacio (Spinoza); tomar cada cosa que se nos presenta en su conjunto, nombrar sus elementos y descomponer sus partes hasta que no quede nada más valioso que el resto, apreciar así la faz singular de lo accesorio e insignificante (Marco Aurelio), etc. Una serie de ejercicios materiales que nos disponen a leer los nudos históricos críticamente, y así, poder detectar caso por caso cuáles son los puntos sintomáticos (Althusser) olvidados en las valoraciones humanas, demasiado humanas (Nietzsche); como también practicar en cada situación concreta modos de reflexividad ética que nos permitan formarnos a nosotros mismos (Foucault) en función de preceptos que tomamos como verdades mundanas, no porque las consideremos absolutas e infalibles, sino en tanto prácticas delimitadas por el ejercicio de lo ab-soluto (vacío e infinito). A esa práctica le llamo Nodaléctica. Me gustaría ponerla a consideración para situarnos en el presente con autonomía, pero sin renegar del uso de autores y tradiciones que nos anteceden. |
|---|