Menos consumo y baja de la intensidad informativa. Relevamiento de prácticas de consumo informativo en el Alto Valle

El tiempo y la energía que las personas que habitan del Alto Valle de Río Negro y Neuquén dedican a informarse decae en todos los medios y en todas las plataformas. La cantidad que evita las noticias, crece. Uno de los factores más importante que aducen es la carga de negatividad que encuentran en l...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Bergero, Fabián, Schleifer, Pablo, González, Omar
Tipo de recurso: informe técnico
Estado:Versión aceptada para publicación
Fecha de publicación:2023
País:Argentina
Institución:Universidad Nacional del Comahue
Repositorio:Repositorio Digital Institucional (UNCo)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:rdi.uncoma.edu.ar:uncomaid/17339
Acceso en línea:http://rdi.uncoma.edu.ar/handle/uncomaid/17339
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Noticias
Consumo
Medios de comunicación
Prácticas informativas
Redes sociales
Ciencias Sociales
Descripción
Sumario:El tiempo y la energía que las personas que habitan del Alto Valle de Río Negro y Neuquén dedican a informarse decae en todos los medios y en todas las plataformas. La cantidad que evita las noticias, crece. Uno de los factores más importante que aducen es la carga de negatividad que encuentran en la información y las consecuencias que ello implica. El teléfono móvil sigue siendo el aparato que concentra el mayor tiempo de uso. Los sitios de noticias en la web y las redes sociales son los lugares elegidos para acceder a la información, aunque la radio y la televisión se mantienen como medios de referencia. Asimismo, existen marcadas diferencias entre el modo de consumir de las personas más jóvenes y el de las mayores de 50 años, lo que muestra que la edad es la gran articuladora de las prácticas de consumo. Whastsapp es, entre todas las redes sociales y medios conectivos, la que genera mayor dependencia por parte de la población encuestada. Las redes sociales y los teléfonos móviles son consumos catalogados como “obsesivos”, que una gran mayoría llega a considerar como “adictivos”.