El arte zapatista: un espacio de resistencia y creación

El siguiente trabajo, más que detallar los sucesos o las confrontaciones políticas generadas en México, específicamente en tiempos de la Revolución Zapatista, hará hincapié en las manifestaciones simbólicas que habitan en éstas comunidades revolucionarias, con el fin de dar a conocer las característ...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Bardy, Pamela
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2013
País:Argentina
Institución:Universidad Nacional de La Plata
Repositorio:SEDICI (UNLP)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:sedici.unlp.edu.ar:10915/151855
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/151855
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Bellas Artes
Revolución Zapatista
Manifestaciones artísticas
Descripción
Sumario:El siguiente trabajo, más que detallar los sucesos o las confrontaciones políticas generadas en México, específicamente en tiempos de la Revolución Zapatista, hará hincapié en las manifestaciones simbólicas que habitan en éstas comunidades revolucionarias, con el fin de dar a conocer las características de un arte que debiera ser un modelo a seguir. Y decimos “un modelo a seguir”, por la capacidad revolucionaria y de resistencia que las mismas manifestaciones simbólicas producen y más aún, cuando se trabaja –como en nuestro caso– con chicos en situación de riesgo o vulnerabilidad, en situación de calle, repitencia o con familias disfuncionales. Estos chicos son estigmatizados por la sociedad, que reproduce los discursos homogeneizantes de las industrias culturales –que alienan a la población y discriminan–, y que deja sin voz y sin la posibilidad de sostener sus derechos a los más necesitados. Éste arte, producto de la comunidad zapatista, nacido de la necesidad de pertenecer, de contar y de aunar resistencia –que se afirma en un discurso político y social–, permite establecer un arraigo, generar conocimiento y crear una voz que puede ser alzada y no callada; una voz que pueda decir: “aquí estamos, tenemos derechos, somos personas, podemos salir adelante”. Es importante que este planteamiento no se confunda y que no fomente, en los más desprotegidos, un pensamiento revolucionario en contra del Estado. Lo que se pretende es transmitir una ideología que pueda generar una valoración por la integridad de las personas para que éstas puedan ser reconocidas a través del arte, una ideología que les posibilite mostrarse, contarse, para que desarrollen un pensamiento divergente y se derriben los estereotipos, y por sobre todas las cosas, un arte que permita construir el sentido de pertenencia que tanto necesitan las personas en riesgo de vulnerabilidad. De este modo, pretendemos revalorizar un arte que surge de la necesidad y que trasciende, no solo porque permite la construcción de un pensamiento y produce goce estético, sino porque devuelve la ilusión de pensar en nuevos modos de resistencia que potencien a cualquier cuerpo vibrátil que desee ser afectado.