Enojo y soberbia en la propaganda peronista reciente (2007-2015). Un análisis desde la teoría de la estetización y del “giro afectivo”

Aún en nuestros días la estetización de la política es entendida como el conjunto de recursos estéticos que, entre otras acciones instituidas por un movimiento autoritario, buscan asimilar a la patria y fundar una totalidad política: invención de fechas conmemorativas sui generis, reificación de imá...

ver descrição completa

Detalhes bibliográficos
Autor: Losiggio, Daniela
Formato: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2017
País:Argentina
Recursos:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/73954
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/11336/73954
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Estetización
Peronismo
Enojo
Soberbia
https://purl.org/becyt/ford/5.6
https://purl.org/becyt/ford/5
Descrição
Resumo:Aún en nuestros días la estetización de la política es entendida como el conjunto de recursos estéticos que, entre otras acciones instituidas por un movimiento autoritario, buscan asimilar a la patria y fundar una totalidad política: invención de fechas conmemorativas sui generis, reificación de imágenes del líder, movilización de emociones colectivas. En Argentina, la estetización sirvió históricamente de fundamento para homologar primer peronismo (1946-1955) con fascismo. Por este, entre otros motivos históricos, hacia los primeros años de este siglo el Partido Justicialista (PJ) había abandonado el recurso a rituales políticos y de culto a sus propias imágenes. Fue Cristina Fernández de Kirchner (CFK) (2007-2015) quien recuperó ciertos recursos estéticos del peronismo inscribiendo su gobierno dentro de la tradición justicialista. No obstante CFK no optó por la estrategia cincuentista de reificación de imágenes propias sino mediante una mediación: fomentó el culto a la figura de Eva Duarte de Perón. CFK se identificó entonces con un aspecto particular de la personalidad de Evita: el enojo. Por esta vía interpretativa, la presunta soberbia, de la que CFK fue acusada por los medios de comunicación opositores y la clase política adversaria en el período (2011-2015), cobra nuevo sentido: se relacionaría con un exceso (una hybris) que vuelve a aquel enojo una transgresión femenina. En los siguientes apartados nos abocaremos, primero, a determinar de qué se trata la existencia actual de las apariencias (políticas), despejando de esa conceptualización una perspectiva moralizante. En segundo lugar, buscaremos analizar de qué se trata la movilización de imágenes y afectos por parte de los primeros peronismos, procurando destacar el rol esencial que juega allí la figura de Evita. En este marco, en tercer lugar, buscaremos analizar la introducción de la figura de Evita en la primera presidencia de CFK. ¿En qué sentido es central para el gobierno de CFK el agenciamiento de los afectos enojo y soberbia? ¿En qué sentido ellos están en vinculación con los estereotipos contemporáneos de lo feminino y en qué sentido vienen a quebrarlos?