La economía política de una reforma previsional en Argentina

En Argentina conviven más de doscientas reglas distintas para jubilar a las personas en los ámbitos nacional, provincial, municipal y privado. En general, los subsistemas distintos al Sistema Público Integrado Argentino (SIPA) ofrecen una mejor relación entre el esfuerzo de contribuir durante la vid...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Bertín, Hugo Darío
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2022
País:Argentina
Institución:Universidad Nacional de La Plata
Repositorio:SEDICI (UNLP)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:sedici.unlp.edu.ar:10915/148166
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/148166
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Ciencias Económicas
Previsión social
Reforma previsional
Economía
Descripción
Sumario:En Argentina conviven más de doscientas reglas distintas para jubilar a las personas en los ámbitos nacional, provincial, municipal y privado. En general, los subsistemas distintos al Sistema Público Integrado Argentino (SIPA) ofrecen una mejor relación entre el esfuerzo de contribuir durante la vida activa y la percepción de los beneficios en la vida pasiva. Empero, en la mayoría de los casos estos contrastes no reflejan riesgos diferenciados en las respectivas actividades laborales (penosas, riesgosas o insalubres), sino la capacidad que tuvieron estos colectivos para lograr plasmar reglas más ventajosas que las implícitas en el SIPA. Estos regímenes, en general, no se autofinancia, dado que los ingresos por aportes y contribuciones no son suficiente para pagar estos beneficios diferenciados. Por ello, terminan afectando a la equidad, la eficiencia y la sustentabilidad de la previsión social. A futuro es dable pensar la creación de un régimen previsional único para los ciudadanos y fortalecer los instrumentos para atender algunas de las diferencias entre los colectivos descritos. Un régimen previsional común sería un paso decisivo para eliminar las asimetrías mencionadas. Las mejoras deseables en la tasa de sustitución entre la jubilación y los salarios podrían ser financiadas con programas de ahorro voluntario, colectivo e individual, pero sin las garantías del Estado, tal como funcionan de manera creciente en otras experiencias internacionales.